Ciencia y Salud

Primer trasplante de tejido testicular permite a un hombre estéril producir espermatozoides

El paciente de 27 años congeló tejido testicular a los 10 años, antes de recibir quimioterapia. Un año después del injerto, dos fragmentos implantados lograron generar espermatozoides.

Un hombre de 27 años que era estéril ha logrado producir espermatozoides tras someterse al primer trasplante de tejido testicular de la historia, según informa The Guardian.

Cuando el paciente tenía 10 años, sufría anemia drepanocítica, una enfermedad hereditaria que bloquea el flujo sanguíneo, causa dolor y daña los órganos. Antes de iniciar la quimioterapia —tratamiento que suele afectar la fertilidad—, los cirujanos le extrajeron un testículo, lo fragmentaron en pequeños trozos y congelaron el tejido.

En 2025, 17 años después de aquella intervención, se injertaron cuatro fragmentos del tejido en el testículo restante del paciente y otros cuatro bajo la piel del escroto. Un año más tarde, los injertos fueron extraídos y analizados en laboratorio: dos de los implantados en el interior del testículo habían producido espermatozoides.

Los médicos decidieron congelar esos espermatozoides, ya que no creen que el hombre pueda concebir de forma natural, debido a que los fragmentos de tejido no están conectados directamente al conducto deferente.

“Muchas más personas tendrán la esperanza de poder tener hijos biológicos. Es fantástico para los pacientes de los que ya disponemos de tejido almacenado”, afirmó la profesora Ellen Goossens, directora del ensayo clínico y académica de la Universidad Libre de Bruselas, quien calificó el hallazgo de “importantísimo”.

La universidad belga fue la primera en almacenar tejido testicular de pacientes. Los testículos inmaduros contienen células madre espermatogoniales —precursoras de los espermatozoides— y células de Sertoli, que las apoyan durante su desarrollo. En 2002, cuando la institución comenzó el procedimiento, “este campo estaba en sus inicios”, señaló Goossens, y subrayó que no ofrecían garantías a quienes daban su consentimiento.

En todo el mundo, más de 3.000 pacientes ya han almacenado tejido testicular, una opción especialmente relevante para niños prepúberes, ya que después de la pubertad es posible conservar el esperma directamente para fecundación in vitro.