Che: De La Higuera a Santa Clara

Che: De La Higuera a Santa Clara12 de julio de 1997. En el esplendor de la mañana luminosa, solemne, evocadora, como entre velos de nubes, volvió erguida en pleno su inmortal figura, Guerrillero de América, con su tropa de refuerzo, compañeros, hermanos, camaradas.

Che Comandante, en tu osario de héroe se multiplican las horas, el ejemplo, la inmortal vida:

“…No porque hayas caído, tu luz es menos alta…”

De Bolivia, hasta la isla caribeña, Cuba, tu patria por concepto,

De La Higuera al memorial con tu nombre, Ernesto Che Guevara.

“…Cuba te sabe de memoria. Rostro de barbas que clarean. Y marfil
y aceituna en la piel de santo joven. Firme la voz que ordena sin mandar,
que manda compañera, ordena amiga, tierna y dura de jefe camarada…”

Treinta años de ausencia, neblina y sombra, evocación y rostro, solo credos y creencias, más ahí estuviste siempre, como estas hoy:

“…Estás en todas partes. En el indio hecho de sueño y cobre. Y en el negro
revuelto en espumosa muchedumbre, y en el ser petrolero y salitrero,
y en el terrible desamparo de la banana, y en la gran pampa de las pieles,
y en el azúcar y en la sal y en los cafetos, tú, móvil estatua de tu sangre como te derribaron, vivo, como no te querían, Che Comandante, amigo.”

Aún entre la sierras flamea el estandarte, o en las pampas, o en las calles, rostro y fe, sangre y culto, lucha irredenta, allí donde el grito de guerra se oiga más alto, mas firme, guevariano:

“…y tu gran cuerpo de metal sube, se disemina en las guerrillas, como tábanos,..”

Hoy Cuba te recuerda:
“…Te vemos cada día ministro, cada día soldado, cada día gente llana y difícil cada día. Y puro como un niño o como un hombre puro, Che Comandante, amigo.”

Apenas quince años hoy en la tierra cubana, tus restos, junto a tus compañeros, honor y compromiso, allí en la combativa Santa Clara, vergel de la última morada, altar excelso de los hombres hechos héroes, de los héroes multiplicados en leyendas.
Ya estás entre nosotros, Comandante Guevara, amigo, camarada, en tu pueblo, en tus lomas, en tus llanos, aquí, donde el camino aún no acaba. Seguiremos contigo:

“…Espéranos. Partiremos contigo. Queremos morir para vivir como tú has muerto, para vivir como tú vives, Che Comandante, amigo.

(Hugo Betancourt Mayoral/ Radio Santa Cruz)