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Mi Costa: jornada ambiental de círculos de interés en Santa Cruz del Sur (+ Fotos y Post)

Santa Cruz del Sur, 12 oct.- Miembros en este municipio de los círculos de interés de Mi Costa, proyecto enfocado en la resiliencia ante el cambio climático de ecosistemas y comunidades del litoral sur de Cuba, desarrollaron recientemente una jornada de formación, celebración y contacto directo con la naturaleza.

La iniciativa ambiental estuvo dedicada a los días del Hábitat, los Animales, y las Aves Migratorias.

El programa comenzó con una bicicletada hacia la dirección de Flora y Fauna en Santa Cruz del Sur, ubicada en Melilla, y el trayecto, más que un simple desplazamiento, se convirtió en el primer escenario de aprendizaje.

Ya en el centro, la formación se organizó en torno a los módulos habituales del proyecto, compartieron desde redes sociales Dianet Fonseca Márquez, comunicadora de Mi Costa en esta localidad camagüeyana, y Nelvis Beatriz Álvarez González, coordinadora del grupo de Salvaguarda Ambientales y Sociales en dicho nivel.

“El cambio climático dejó de ser un concepto abstracto para convertirse en algo tangible, medible, cercano.

Las plantas exóticas invasoras fueron identificadas sobre el terreno, con nombre y apellido, y la resiliencia se explicó no como una palabra de moda, sino como una capacidad concreta de los ecosistemas y de las comunidades que dependen de ellos”, añadieron.

Asimismo, el comunicador Miguel Vázquez Pino, ofreció sus experiencias acerca de los ecosistemas costeros y las características en Santa Cruz del Sur, gracias a sus conocimientos como docente de Biología, durante más de cuatro décadas, en el sector educacional.

“Como pez en el agua, se adueñó del manglar. Allí, entre raíces que emergen como dedos pacientes, ofreció una clase magistral en el terreno. Explicó por qué el manglar es barrera natural contra la erosión y los embates del mar, por qué es guardería de peces y refugio de aves, y por qué protegerlo es proteger la primera línea de defensa de la costa.

Los estudiantes escuchaban de pie, con el fango a los tobillos y la atención completa”, comentaron.

Se incluyó como tema la migración de las aves y su protección. Se habló de rutas, de especies que cruzan océanos guiadas por instintos que aún sorprenden a la ciencia.

En ese sentido es fundamental la responsabilidad humana: de los humedales que deben conservarse, de las luces que deben apagarse, de los sitios de descanso que deben garantizarse.

“Las aves migratorias no entienden de fronteras; su supervivencia es una tarea compartida”, expresaron.

La jornada continuó con un paseo en bote. Desde el agua, la perspectiva cambió por completo: el manglar ya no era un conjunto de árboles, sino un ecosistema entero; la costa ya no era un límite, sino una transición.

En este día de labor ambiental se celebró además, entre aplausos y risas, el cumpleaños de una de las integrantes de los círculos de interés.

El agasajamiento, de acuerdo con los organizadores de la actividad, puso el broche afectivo a una jornada que había sido, desde el amanecer, un ejercicio de aprendizaje colectivo: “Un día diferente, sí, pero sobre todo un día coherente. Porque de poco sirve hablar de cambio climático en un aula si no se camina un manglar; de poco sirve explicar la migración de las aves si no se mira el cielo y el agua por donde pasan. Los círculos de interés de Mi Costa lo entendieron así, y por eso dedicaron su formación a las efemérides ambientales no desde la teoría, sino desde la experiencia”.

Anteriormente, desde el proyecto Mi Costa tuvo lugar un intercambio en la Casa de Abuelos de la localidad, para desde la experiencias y apreciaciones de los adultos mayores, compartir saberes ancestrales y conocimientos modernos acerca de la resiliencia. (Con información y fotos de Proyecto Internacional Mi Costa, Camagüey, Cuba/ Facebook)