Lista terrorista, pie para acoso financiero a Cuba

La Habana, 4 oct.- Con el título “Lista terrorista” asegura continuidad de acoso financiero a Cuba, el diario Granma publica hoy un extenso artículo que denuncia esa acción anticubana, refrendada por la actual Administración estadounidense.

Luego de recordar que desde el mismo febrero de 1959 Estados Unidos desaprobó otorgar el primer crédito que el Gobierno Revolucionario solicitó, denuncia que tratar de doblegar a Cuba, atacando sus finanzas externas, se instauró tempranamente como eje central de la guerra económica contra la Isla.
   
A inicios de los ochenta Estados Unidos necesitaba acusar a Cuba de algo más que ser "satélite" de la URSS y por tal motivo –retrotrae el escrito- en 1982 el presidente Ronald Reagan incluye a Cuba en la lista de los países patrocinadores del terrorismo.
   
Ningún presidente después ha tenido valor para borrarnos de este falaz documento, denuncia Granma, y añade que es a partir de 1996  que el gobierno de Estados Unidos aprobó sucesivamente tres leyes "antiterroristas" que permitía a sus ciudadanos determinadas demandas.     
   
Por concepto de esas "indemnizaciones", desde 1996 hasta el 2008, se le despojó a Cuba de 170 millones 233 mil dólares pertenecientes a sus fondos congelados desde 1963 en bancos norteamericanos.
   
Una de las "indemnizaciones" fue de 1,7 millones de dólares otorgada en enero del 2005 al jefe de la organización Hermanos al Rescate, dedicado al terrorismo contra nuestro país.
   
Agotados esos fondos del Estado cubano, se pasó al acoso financiero, y posteriormente a los hechos del 11 de septiembre del 2001, lanza EE.UU. la llamada Ley Patriótica (USA Patriot Act), a partir de la cual la persecución financiera rebasó todos los límites existentes hasta la fecha.
  
La actual Administración estadounidense del presidente Barack Obama decidió incluir nuevamente a Cuba en la fanfarroneada lista.
 
El pasado dos de septiembre firmó por un año más las sanciones contra Cuba, bajo el amparo de la Ley contra el Comercio con el Enemigo, y él mismo expresó que esto le "conviene a los intereses nacionales de Estados Unidos".