Desde los barrios de Santa Cruz del Sur crece la unidad
Santa Cruz del Sur, 31 may.- Desde los barrios de este territorio donde todo se sabe y nada puede andar oculto crece la unidad en tiempos que tienden a ser aún más complejos por apagones sistemáticos, dificultades con el agua potable, carencia de moneda nacional en los bancos, precios abusivos de los productos básicos, entre muchas otras situaciones.
La vecindad en las cuadras tiende a convertirse en familia al compartir lo que tiene, desde un poco de carbón, el buchito de café, el tilín de sal y hasta un pedazo de calabaza, por mencionar algunos ejemplos propios del trajinar diario de las personas que no se rinden aunque lleven un saco de carencias encima.
En los barrios se cuela la música grabada por puertas, ventanas y hasta por el más mínimo resquicio con molesta estridencia, transmitiendo temas para nada agradables. También se escuchan canciones de la década prodigiosa que evocan recuerdos. Ojalá fuera siempre así.
En esos lugares viven jóvenes, esos que llevan tatuajes de cualquier tipo, hablan con sus propios códigos, sueñan con paraísos inalcanzables, pero auxilian a los ancianos cuando requieren de su ayuda para cruzar una calle o evadir determinado obstáculo. Son los muchachos de esta época que fuman, les gusta el reguetón, tener novias, estudiar y trabajar.
En los barrios de Santa Cruz del Sur hay vida latente.Se corre la voz cuando traen algo a la bodega, si fulano debió ser ingresado en institución de Salud Pública y necesita algo, si inesperadamente sutanejo y menganeja luego de varios años de matrimonio decidieron separarse o si presagia lluvia para preparar las vasijas a fin de que no escape una gota. En esos entornos la cotidianidad tiene de todo un poco pero con Unidad.

