Agradecido de Fidel y la Revolución Cubana pescador santacruceño

Santa Cruz del Sur, 11 ago.- Para poder obtener la información necesaria para la redacción de este trabajo periodístico, el reportero debió hablarle alto y muy cerca del oído al nonagenario Juan Manuel Sosa Riverón, apodado como Marrito, quien se convirtió en pescador en la década del 40 del pasado siglo. Recordó este santacruceño que comenzó a tirar los primeros cordeles en un bote patronado por un señor nombrado Chalipó.

Pescábamos todas las especies de escama en condiciones bastante incómodas porque la embarcación era bastante pequeñas. En una oportunidad me descuidé y caí al agua, por suerte sabía nadar y no me pasó nada. La juventud que tenía me ayudaba a resistir las adversidades y las incomodidades en ese tipo de barco. La necesidad nos obligaba a guapear porque tampoco teníamos otra oportunidad en esa época los pescadores de Santa Cruz del Sur”, expuso convincente.

Al triunfar la Revolución, el primero de enero de 1959, cuando Marrito se vio encima del Sigma número 24 le parecía un sueño.

Fidel,-puntualizó- lo que prometió lo cumplió. No sólo nos ayudó a los pescadores, benefició a los guajiros, carboneros, a todo el pueblo de Cuba”.

Juan Manuel Sosa Riverón tiene 96 años, pero continúa agradecido de la gran ayuda que como pescador recibió de la Revolución Cubana, pues les facilitó a él y los demás hombres de mar las condiciones para trabajar más y mejor la pesca del carey y de las demás especies.