Trabajadores jurídicos: retos y compromisos para defender la Revolución

Trabajadores jurídicos: retos y compromisos para defender la Revolución¿Cómo sería un mundo sin leyes, sin instituciones reguladoras de la conducta humana, sin personas que hagan valer la justicia? Un verdadero caos, no cabe duda. Tal vez por eso, desde los mismos albores de las primeras civilizaciones, la ineludible relación hombre-sociedad, ha estado permeada por aspectos jurídicos, cuyo acatamiento puede incluso imponerse de manera coactiva.

A lo largo de la historia ha quedado más que demostrado lo imprescindible que resulta hacer cumplir los principios y normas de justicia y orden, para salvaguardar la propia humanidad. Tarea nada fácil que nos toca a todos, pero especialmente a quienes –como los definiera el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz- entienden de emociones pero sobre todo entienden de razones.

Por supuesto, hablo de abogados, magistrados, jueces, fiscales, juristas todos, que este 8 de junio, en Cuba, celebran su día.

La fecha se conmemora desde 1977, cuando se fundó la Unión Nacional de Juristas (UNJC), y deviene homenaje al patriota camagüeyano Ignacio Agramonte, quien se graduó como abogado ese mismo día pero de 1865.

Este año, como de costumbre, en ocasión de la efeméride, se otorgarán los Premios de la UNJC, que en esta ocasión corresponden a los profesores universitarios Carlos Villabela Armengol y Andry Matila Correa, de Camagüey y La Habana, respectivamente. La entrega de estos reconocimientos se hace con el propósito de desarrollar la literatura científica, propiciar el conocimiento del Derecho, contribuir a la superación profesional de los juristas y generar la producción de materiales de elevada calidad.

Durante los últimos diez lustros, a los juristas cubanos les ha tocado, entre otras tantas tareas de suma importancia, hacer las leyes revolucionarias, condenar a los enemigos de la Revolución y el Socialismo, rescatar de las garras de la mafia miamense a un niño de seis años, separado de su padre, luchar sin descanso por la liberación de cinco hombres presos hace más de una década en Estados Unidos…

Ahora, ante el inminente impacto en el sistema legal del proceso de transformaciones del modelo económico y social del país, les corresponde introducir con certeza los cambios necesarios en la forma de impartir justicia.

Y habrá de hacerse de manera imparcial, ecuánime, objetiva, tal y como lo exige el compromiso profesional y revolucionario, pues lamentablemente, en el mundo entero, no todos los que tienen el encargo de hacer triunfar el bien sobre el mal actúan según lo normado.

Pero los infortunios jamás han logrado que el mayor archipiélago de Las Antillas agache la mirada. Por eso, este Día del Trabajador Jurídico será la fecha oportuna para que quienes tienen la misión de hacer justicia, respalden y defiendan los nuevos empeños de su Revolución.