Santacruceños peregrinan a necrópolis local en homenaje a Maceo y a internacionalistas

Santa Cruz del Sur, 7 dic.- Es el imperialismo, siempre el imperialismo el que para conseguir sus indecorosas intenciones ha financiado, armado y organizado tropas mercenarias para pretender “colgar” la libertad de los pueblos.

El “monstruo” revuelto y brutal soñó con llevar a la guillotina la independencia de la nación que comandaba Agostinho Neto.

A toda costa los prepotentes belicistas yanquis quisieron impedirle al Movimiento Popular de Liberación de Angola, su ascenso a la plena emancipación el 11 de noviembre de 1975.

Angola era invadida por Sudáfrica, el 14 de octubre de ese mismo año. La Cuba solidaria, la Isla del eterno Fidel, contribuyó a impedir la vil patraña. Miles de combatientes cubanos junto a los hermanos angolanos, empaparon de sangre, plomo, pólvora y valentía la tierra asaltada por criminales a sueldo.

El gigante barbudo estrechó fuerte la mano negra de su camarada Neto. La victoria, sabían ambos líderes, sería cierta. La poderosa energía de la solidaridad internacionalista condujo al aniquilamiento total del enemigo.

Antonio Maceo, el Titán de Bronce y su ayudante Panchito Gómez Toro, se encuentran indisolublemente unidos a la firmeza del inquebrantable archipiélago. Ellos lucharon por el triunfo definitivo que no alcanzaron ver, pero en sus sepulcros descansan en paz, pues otros mambises incorporados a la carga insurrecta hicieron perecer al invasor.

Los santacruceños también irán en sólida peregrinación hacia la necrópolis local este siete de diciembre en homenaje a los dignos cubanos caídos por devolverle el nuevo renacer a Angola, así como al Antonio, raíz pura de Mariana Grajales y al hijo del Generalísimo Máximo Gómez.

La Operación Tributo consagrada a los restos inmortales de estos soldados del deber, activos en el corazón de cada revolucionario, deviene perenne compromiso de fidelidad a los principios internacionalistas, además a la defensa de la obra socialista liderada por el invicto Líder Histórico, cuyo legado no fallecerá jamás. (Foto: Archivo)