Por una mayor prioridad del reciclaje en Cuba

Por una mayor prioridad del reciclaje en Cuba La recuperación en todas las fuentes generadoras de desechos reciclables, no solo constituye un importante, necesario e imprescindible ahorro al país, sino una manera de incorporar a la mente y actitud cotidiana de los cubanos el imperativo de evitar el derroche.

Aún cuando el efecto económico estimado por la recuperación de desechos recuperables, supera los 112 millones de dólares durante el primer semestre del actual año, lo cual constituye un significativo ahorro a la nación, es sabido que las potencialidades reales son muy superiores y lo que se hace resta mucho todavía de lo que en verdad puede lograrse.

En mi opinión, creo que los mayores esfuerzos se precisan en las entidades estatales, pues en honor a la verdad, muchas tientas recaudadoras de divisas, por citar un solo ejemplo, han tomado conciencia, pero en una buena parte de ellas se aprecia poca cultura de reciclar, fundamentalmente papel y cartón, desechos que cogen otros caminos y no el de la industria a fin de reutilizarlos de nuevo.

Muy cierto es que se ha avanzado en la contratación, en ocasiones superficial, pero el talón de Aquiles está en exigir la responsabilidad legal a los indolentes e incumplidores. No basta con hacer un buen contrato si no se exige seriedad y rigor en su cumplimiento a las partes involucradas.

En Cuba la tarea del reciclaje está legalmente establecida conforme a lo preceptuado en la Ley 1288, de 1975 y un reglamento posterior para la implementación de la misma que en una de sus partes claramente expresa: “No se podrán incinerar, enterrar o conducir al vertedero los desechos de materias primas, productos y materiales reutilizables”.

Claro está que no puede ser letra muerta algo tan bien estudiado, fundamentado y legislado en el país, pues cuando más se precisa del ahorro y de evitar el derroche, los que tienen oídos sordos deberán recibir la más enérgica respuesta ante la violación de la Ley.

Cifras conservadoras estiman que Cuba posee unas 18 mil fuentes generadoras de materias primas, muchas de las cuales han recibido visitas de inspección por las autoridades correspondientes y en no pocas se ha comprobado que la tarea del reciclaje no cuenta con la alta prioridad que en realidad se le ha concedido.

En cuanto al sector residencial es verídico que las más de 300 casas de compra de desechos sólidos habilitadas en el archipiélago cubano, tienen aportes considerables, sin embargo la mayor organización de masas de la isla que son los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), había establecido una cultura a nivel de los barios que indudablemente debe rescatarse, pues del tema ya casi ni se habla en las reuniones de los cederistas.

Entre otros desechos, varios tipos de frascos de fármacos pueden y deben recolectarse, sin embargo, por desconocimiento y otras causas no se llevan a las casas de compra y por lo general van a parar a los vertederos, en este sentido los CDR pueden ayudar más en el análisis, debate y evaluación del medular asunto con los vecinos a nivel de cuadra.

Los aspectos y aristas que hemos tratado en el presente comentario nos llaman a todos a tomar más conciencia de que recuperar todo lo que sea posible, es y será una tarea de primer orden y no por gusto en el lineamiento 235 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución se insiste en intensificar el reciclaje en todo el territorio nacional. (Fotos del autor)

José Cabrera Peinado / Radio Rebelde