Proyectos locales: identificar posibilidades del territorio

La Habana, 16 mar . – Un curso a dirigentes y empresarios de las provincias de La Habana, Mayabeque y Artemisa pretende propiciar la acertada identificación de las potencialidades de desarrollo de los respectivos territorios.

Rafael Betancourt, profesor del Centro de Estudios y Superación Postgraduada de la Asociación Nacional de Economistas de Cuba (ANEC), imparte actualmente dicho curso, tomando en cuenta que en muchos lugares parecen tener claro el fin, pero no el cómo, refiere hoy el diario Granma.
   
Por ello, indica el profesor, para el éxito de estos proyectos no se pueden perder de vista conceptos como estrategia, sostenibilidad, participación ciudadana y otros que, aunque no son garantes del éxito, sí allanan el camino.
   
Aconseja que se debe partir de la identificación de una situación del problema o algo que se quiere revertir, mejorar o corregir, y luego hay que hacer una evaluación de lo que se dispone para acometer, de lo que se precisa de fuera y de si la infraestructura está creada.
   
Señala el entrevistado que una vez que se tiene dominio de esos elementos, es preciso trazar un plan con acciones que contribuyan al logro de un objetivo específico, pero –significó-  hay que pensar en lo que se tiene que hacer, con qué orden y recursos, y luego planearse un avance coherente y balanceado.
   
Ejemplifica al respecto que un proyecto con lógica interna asegura la materia prima, el suministrador, hace un balance de las necesidades reales, estudios de factibilidad, donde se incluya el periodo de recuperación, qué mercado existe para el producto o qué financiamiento está disponible.
   
Tomando en cuenta –dice- que estos proyectos buscan proveer ingresos y confort a la comunidad, hay que introducir también el tema de la participación ciudadana, subraya.
    
No se pueden hacer proyectos desde un buró o contando solo con la experiencia de expertos, especialistas, profesores, advierte el profesor Betancourt.
   
Ya sea para complementar las producciones o servicios existentes, o para contribuir a la sustitución de importaciones, los proyectos de desarrollo deben ser capaces de generar utilidades para nuevos programas productivos u otros de beneficio social, concluye.(AIN)