Laboratoristas de Santa Cruz del Sur destacan por su abnegada labor (+ Fotos)

Santa Cruz del Sur, 9 sep.- Experiencia y juventud aúnan inteligencia, dedicación y esfuerzos en tres laboratorios del sector de Salud Pública de la localidad.

Mujeres y hombres especializados en la materia al realizar distintas pruebas técnicas-científicas y miradas a través del microscopio dan el diagnóstico exacto de la patología.

Así, los médicos tienen la total certeza de cuál es el tratamiento adecuado a seguir por el paciente para mejorar su calidad de vida.

Nilda Rojas Hernández, la jefa del laboratorio clínico ubicado en el policlínico Ernesto Che Guevara, comentó primeramente las medidas de protección sanitarias que a diario se cumplen por los trabajadores de ese departamento, donde hay tres jóvenes muy bien preparados.

Uno de estos muchachos es Yordanis Téllez Esquivel. El risueño lugareño de la bata blanca habló de su mayor compromiso. “Tengo la obligación, puntualizó, de servir bien al pueblo”.

La Rojas Hernández se refirió a un equipo de última generación con el que ya cuentan, pudiéndose efectuar disímiles pruebas. ”Antes, dijo, era imposible llevarlas a cabo”.

“Funciona el servicio de espermograma acoplado a la consulta de infertilidad, también se realizan exámenes de orina, heces fecales y otras muestras que son procesadas de los laboratorios del Sistema Ultra Micro Analítico (SUMA) y Microbiología, luego a sus técnicos les corresponde continuar las investigaciones”, manifestó después.

La máxima responsable del laboratorio de Microbiología, Maribel Ventura Martínez, hizo alusión a los exudados que allí se practican a diferentes partes del cuerpo humano y los test rápidos a sospechosos de la COVID-19.

En el SUMA la alta tecnología es visible. Vivian Almeida Viña, máster en enfermedades infecciosas, explicó las diferentes técnicas allí aplicadas, centradas en la vigilancia epidemiológica, aplicándose pruebas de VIH, antígenos de superficie para hepatitis B y anticuerpos para hepatitis C, entre otros.

Excepcional es la entrega de las mujeres y hombres de las batas blancas en estos recintos del sur camagüeyano. Su mayor anhelo es ayudar a incrementar la salud del pueblo sin quitarse el nasobuco.

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