Fidel, inspiración de la biotecnología cubana

Fidel y la ciencia, de solo mencionarlo parece un binomio perfecto que se combina en cada centro de esa rama y más si se trata de sintetizar la obra del Comandante en Jefe en este campo.

“El líder histórico de la Revolución cubana es el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), y sin él no existiéramos, quizás por eso decimos que sus botas se sienten recorrer nuestros pasillos, laboratorios, y plantas”. Así lo siente la doctora en ciencias, Martha Ayala Ávila, directora general del CIGB,

La también integrante del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), aseguró que sin lugar a dudas sus aportes y logros son palpables en los altos índices de desarrollo científico que hoy exhibe Cuba.

“No se puede hablar de la biotecnología moderna en la Isla si no habláramos de Fidel, quien desde 1981 impulsó las investigaciones y producciones del Interferón Alfa-2b Humano, recombinante cubano, a partir de fuentes naturales y luego la fundación de centros de investigaciones biológicas, el CIGB en La Habana, Camagüey, Sancti Spíritus y más recientemente el del Mariel”.

En cada idea trasciende la voluntad política y visión de futuro que permiten los éxitos de la biotecnología actual, como bien se demostró con las vacunas en la etapa de enfrentamiento a la COVID-19.

El diputado camagüeyano Eulogio Pimentel Vázquez, vicepresidente del Grupo Empresarial BioCubaFarma, compartió la emoción de estrechar en más de una oportunidad las manos del Comandante:

“Yo estaba entre los investigadores que compartía las continuas visitas de Fidel al CIGB y de él aprendí a contemplar cada detalle por mínimo que fuera, así como él lo hacía en cada recorrido a la institución científica.

Recuerdo una de las tantas frases que me marcó cuando decía que lo imposible es lo que tarda más en realizarse y por supuesto desde entonces lo aplico, siempre se puede lograr lo que uno se proponga”.

La Doctora en Ciencias Técnicas Idania Wong Padilla, fundadora del CIGB agramontino y con más de 30 años de labor, coincidió con Fidel en más de una ocasión en los pasillos de esa institución científica.

“Intercambiamos en los cuatro años que tuvimos de preparación previa a la inauguración del CIGB de Camagüey y siempre estaba preocupado por las condiciones de trabajo y nos impulsaba a conseguir cada proyecto en pos del bienestar de la sociedad”.

Reseñar el vínculo imperecedero de Fidel con la ciencia no se reduce a escasas líneas, está en cada investigador científico, en cada institución que hace historia en medio de enormes dificultades por las que ha atravesado el proceso revolucionario que hoy más que nunca advierte que “el futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia”.

(Tomado de Radio Cadena Agramonte)