Fama de buen herrero prestigia a obrero de UBPC santacruceña

Santa Cruz del Sur, 25 feb. – Constantes golpes con una mandarria sobre el pesado yunque en el que se colocan pedazos de cabilla y alambrón, convierten el material en herraduras y puntillas una vez recibido el calor de la intensa llama que brota entre un montón de trozos de carbón vegetal acelerada por un motor eléctrico que semeja la función de fragua.

Experiencia, esfuerzo y cultura del detalle resaltan el quehacer de Víctor Santana Corzo (Vivey) herrero de oficio por más de cuatro décadas, quien es obrero de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) número uno San Rafael de este territorio.

“Para mí es un arte lo que hago, es duro pero bonito. Mi padre fue herrero, rememoró el entrevistado, en el antiguo distrito cañero María Luisa del poblado Cándido González. Veía al viejo hacer ese trabajo y me enamoré de la labor”.

El lugareño confirma ser muy cuidadoso con los equinos a herrar para no lastimarles sus cascos. “Muchas personas, comentó sin altanería, elogian cuanto hago por el bien de sus bestias”. Agregó haber participado en eventos donde demostró conocimientos y habilidades obteniendo el primer lugar.

El temor de poder ser pateado por cualquiera de los animales mientras ejecuta el diario trajín lo ha sentido Vivey. “Puede suceder pero hasta ahora no ha ocurrido”, contestó juicioso. “A los caballos que atiendo, añadió orgulloso, les gusta como les coloco las herraduras; se comportan como si fuera el dueño de ellos”.

Santana Corzo opina que cualquier gente no puede ser herrero. “Eso, dijo, tiene que nacer con la persona. Esta actividad es de gran envergadura y detalles”, precisó.
Quien desee iniciarse en la faena debe adquirir primero nociones con los de más experiencia, sino se meterá de veras entre las patas de los caballos, y no para bien”, consideró el santacruceño Víctor.