Continúa legado patriótico de Maceo y el Che en el pensamiento de los cubanos

Santa Cruz del Sur, 14 jun.- Dos hombres en diferentes épocas lucharon por la independencia de Cuba. El mismo ideal los siguió indoblegable en la manigua redentora y la Sierra Maestra.

Uno con machete en mano sobre viril caballo, seguido por indetenible fuerza insurrecta, intervino en 600 combates. 200 de ellos de gran significado. El otro, argentino de nacimiento, fue un cubano más en los enfrentamientos más adversos.

Para Antonio Maceo Grajales y Ernesto Guevara de la Serna las injusticias y la traición eran inaceptables. Serán eternamente ejemplos de dignidad, valentía, patriotismo y camaradería.

El estratega militar, con tanta fuerza en la mente como el brazo, el 15 de marzo de 1878 en entrevista con el General del ejército español Arsenio Martínez Campos en Mangos de Baraguá, no aceptó el Pacto del Zanjón. Retomó días después la batalla en los campos “custodiados” por las palmas reales.

Mientras el Che, quien devenido años después estadista y escritor además. Navegó junto a los camaradas de ideales en el yate Granma donde se encontraba Fidel. En la emboscada de Alegría de Pino, luego del histórico desembarco, el joven médico demostró su pujanza de combatiente revolucionario.

El legado de ambos continúa en el pensamiento de las mujeres, hombres, niños, adolescentes y jóvenes del archipiélago, decididos a vencer la COVID-19, a no arrodillarse ante el adversario y a seguir enfrentando el recrudecido bloqueo imperialista. (foto: internet)