Continúa Ismaelillo en Camagüey ahora con niños de tres a 11 años (+ Fotos)

Camagüey, 4 ago.- Comenzó en este territorio la aplicación de la vacuna Abdala a niños de tres a 11 años, como parte del estudio Ismaelillo, con 44 infantes en la jornada de este martes hasta sumar alrededor de 300 en ese rango de edades.

Los policlínicos Ignacio Agramonte y Julio Antonio Mella abrieron la primera etapa para los más pequeños, con 24 y 20 a vacunar respectivamente, y luego se unirán el resto de las áreas de salud de la capital provincial, centro del estudio en el país.

Una vez vacunados, incluso los que entraron más temerosos al vacunatorio como es habitual en la primera infancia, dijeron que no les había dolido el pinchazo, al tiempo que los padres expresaron su confianza en la vacuna y su agradecimiento por la protección para sus hijos.

El niño Fabio Lora Estévez, minutos antes de recibir su dosis, obsequió al personal de la salud un dibujo inspirado en la llegada de Abdala a Camagüey y la posibilidad de, con ella, cuidar a toda Cuba, representada con los colores de la bandera de la estrella solitaria sobre la imagen del caimán dormido.

A medida que avance la actual etapa, que debe extenderse a los restantes voluntarios aproximadamente dentro de 10 días, se completarán los casi 600 infantes previstos para las fases I y II de Ismaelillo, lo que dará paso a la futura vacunación masiva en edades pediátricas.

Sonia Resik Aguirre, investigadora principal de la intervención sanitaria con Abdala en Cuba, quien rectora en Camagüey el estudio Ismaelillo, explicó que se prevé la conclusión de las dos primeras fases para finales de septiembre con los mayores de 12 años y para octubre en el caso de los menores.

Actualmente transcurre la segunda fase del ensayo con los adolescentes de más de 12 años, y los 44 que iniciaron la primera fase en esas edades reciben por estos días la segunda dosis de Abdala, con un orden similar al que seguirá este nuevo momento del estudio.

Como precisó Sonia Resik, hasta el momento no han aparecido reacciones adversas notables en ninguno de los niños que llevan a Abdala en sus hombros, un símbolo de la esperanza del país que también traen en pulóver, nasobucos y en el alma feliz por estar más protegidos. (Texto y fotos: Dania Díaz Socarrás/ Radio Cadena Agramonte)