Con novedades organizativas y de evaluación, inicia nuevo curso escolar en Camagüey

Camagüey, 2 nov.- Hace apenas dos meses las calles de Camagüey se inundaron de la marea uniformada que acostumbra a regalarnos septiembre, este año, con la particularidad de rostros cubiertos por los necesarios nasobucos, pero cargados de las mismas ilusiones, de la mano de los padres, o junto a los amigos, para enfrentarse con valentía y muchos deseos al par de meses tan complicados que marcaron el fin del curso 2019-2020.

Hoy, cuando noviembre descorre sus cortinas, y suman ya ocho los meses de duro enfrentamiento a la Covid-19, nuevamente las escuelas cobran vida, y a la habitual algarabía, se incorporan los cambios que llegaron para quedarse, con el objetivo de garantizar la salud de todos y la calidad del aprendizaje.

Enseñanza Primaria: algunos ajustes

El alto número de matrícula para la Educación Primaria en Camagüey, implica que en los centros de la enseñanza se apliquen de forma muy estricta las medidas higiénicas.

Según explicó Gibsy Santiago Atanay, responsable de ese nivel educativo en la provincia, la organización escolar es una de las mayores preocupaciones para evitar el hacinamiento dentro de las aulas, por lo que cada centro ha analizado su cobertura docente, así como los espacios físicos con los que cuenta, tanto dentro de la institución, como los convenidos fuera de ella con organismos que han cedido locales para garantizar el distanciamiento físico.

Aunque de forma general los cambios han sido informados a las familias en reuniones de padres, ante cualquier duda estos últimos podrán acercarse a los maestros para una explicación más detallada de la nueva organización del curso escolar.

Secundaria Básica mantiene la docencia por sesiones

Una de las novedades que se mantiene en este nuevo año lectivo, como experiencia positiva que se aplicó en los meses de septiembre y octubre, es la organización escolar en varias sesiones del día, para garantizar la presencia del personal necesario en los centros, según referenció Elizabeth Sosa del Valle, quien se encuentra al frente de la enseñanza en la provincia de Camagüey.

“Anteriormente, los alumnos entraban a las aulas aproximadamente sobre las 7:45 a.m., y culminaban la docencia alrededor de las 4:00 p.m. A partir de este 2 de noviembre, lo haremos de forma diferente, con una distribución de horarios por los diferentes grados”, puntualizó.

La evaluación sistemática también se reajusta, pues este año pasa  a tener un valor de 20 puntos, y la realización de solo un trabajo de control parcial con valor de 30 puntos, lo que requiere un gran esfuerzo en el estudio individual y del apoyo de las familias en casa en la realización de las tareas y la visualización de las teleclases.

El resto de la calificación está prevista para la evaluación final, que tiene un valor de 50 puntos, con derecho a revalorización para subir notas.

Preuniversitario: nueva organización escolar y sistema evaluativo

Los ajustes fundamentales de este nivel educativo están dirigidos a la organización de las sesiones de trabajo, donde décimo y duodécimo grados trabajarán en sus instalaciones de lunes a viernes en el horario de la mañana; mientras que onceno grado lo hará en la sesión de la tarde, según informó Yulia Padrón Hernández, responsable de la enseñanza en el territorio.

De igual forma, en la sesión contraria recibirán asignaturas como Educación Física, Preparación Ciudadana para la Defensa, Informática y otras actividades complementarias según las necesidades individuales de cada educando, y todo ello está supeditado a las condiciones reales que presente cada institución, como la cobertura docente y la disponibilidad de locales para garantizar el distanciamiento físico.

Ello implica que algunos centros deberán trabajar los sábados; otros que reciben a estudiantes internos deberán organizar al dedillo la distribución de los alumnos para las sesiones televisivas que recibirán allí, mientras los demás lo hacen en casa, lo que también constituye una de las novedades de este curso escolar para el preuniversitario.

La evaluación de los contenidos también ha sido completamente modificada.

Los ajustes fundamentales están implementados para flexibilizar la apretada carga evaluativa que tenía este nivel de enseñanza anteriormente, por lo que tanto alumnos como docentes podrán enfocarse más en el repaso de los contenidos y la aclaración de las dudas correspondientes.

Sin dudas, el nuevo año lectivo es un reto para estudiantes, familia y profesores. Los cambios que se proponen solo serán efectivos en la medida en la que cada cual sea responsable con sus tareas particulares.

Bienvenido, entonces, el curso 2020-2021, y desde hoy, trabajemos porque sea superior al precedente. (Foto: Tomada de Adelante)