Artesana santacruceña desborda proyectos con material reciclable

Santa Cruz del Sur, 22 ago .- Aquellos consejos que inicialmente la nieta no razonaba los comenzó a comprender cuando la persistencia de la abuela materna, fue favoreciendo a la pequeña. Los enlaces textiles dejaron de ser un imposible para la descendiente.

“Cuando yo cumplí los ocho años comenzó a llevarme al hogar de una vecina, experta en materia de agujetas. Al principio iba obligada; con el transcurso de los días sentí interés. De vuelta a casa repasaba lo aprendido. Por tanto ver y repetir, porque la práctica es verdad que vale mucho, llegué a dominar las puntadas en el tejido crochet”.

La niña hacía palillitos con la penca del coco, similares a las útiles de la colindante tan visitada. Adquirió en corto período las imperiosas habilidades y destrezas para cultivar el hogareño arte.

A Silvia Rubio Zambrano le place acordarse de aquellas demandas tan reiterativas. “Me decía: aprende, te va a hacer falta. Si le ponía mala cara la penitencia era tejer varias horas. Nunca recibí una nalgada de ella. Agradezco a la abuelita su exigencia. Todavía vive, tiene 106 años”.

Esta creadora es vecina del Reparto Jacinto González en Santa Cruz del Sur; según afirma tiene siempre varios pedidos de jóvenes y personas adultas de la localidad, así como de parientes y amistades que residen en los Estados Unidos. “Lo mismo tejidos como artesanales”.

Manteles, gorros, tapetes, estolas, ropas para bebés… los confecciona apasionada, colocándoles sus iniciativas. “Les pongo lo mejor de todo: ¡Amor!” Ya enseñó a una prima y a su hermana Sonia “que por ser zurda resultó difícil el aprendizaje. Quiero que mis nietas se interesen por el crochet sin imponerles nada”.

Sugestivas figuras de artesanía atavían su domicilio. “Me gusta emplear bien lo que se bota. Los pomos plásticos, nylon y las chapitas de las latas de metal sirven para elaborar macramés, jabas, bolsas. Donde encuentre algo desechado lo reciclo”.

A otro entretenimiento le dedica horas de la madrugada. “Formo pequeñas figuras de papel. Todas deben encajar uniformemente. Así compongo los cisnes; los pinto a mi gusto y les colocó escarchitas empleadas en las pinturas de uñas”.

Rubio aseveró, la emociona experimentar con las confecciones complejas. Soy atrevida por naturaleza. “Lo invitaré a usted volver a mi casa cuando haya terminado otros proyectos”.