Alertas en el enfrentamiento a la COVID-19, cada minuto cuenta, cada vida cuenta

Octubre, 2021.- El andar diario se ha convertido en fuente de incertidumbre y ansiedad, en momentos en que todos se esfuerzan por mantenerse seguros y cuidar de los seres queridos.

 

Cada información que se recibe sobre el virus de la COVID-19 supone un dilema para todos, y tener que distinguir entre la realidad y la ficción se suma al estrés que se siente a nivel general.

 

Aunque continúan las investigaciones sobre el virus, es sabido que se transmite principalmente cuando las gotas respiratorias de una persona infectada ya sea al toser, estornudar, hablar o cantar, ingresan a la boca, la nariz o los ojos de las personas que están cerca.

 

También se conoce que las personas pueden infectarse y transmitir el virus incluso sin tener ningún síntoma, además el contagio puede suceder al tocarse la boca, la nariz o los ojos, después de tocar superficies contaminadas con la enfermedad.

 

Pero la buena noticia es que hay medidas de higiene sencillas que pueden ayudar a proteger la salud, la de la familia y de todos en general, y mantener al SARS-CoV- 2 lejos de nosotros.

 

Evitemos  tocar los ojos, la nariz y la boca. Al toser o estornudar, cubrirse con la parte interna del codo o con un pañuelo de papel, y desecharlo inmediatamente.

 

Mantengamos una distancia de al menos un metro entre las personas. Usemos la mascarilla en todos los lugares públicos, que se convierta en un accesorio permanente de nuestra cotidianidad.

 

Si utilizamos desinfectante, asegurémonos que contenga al menos un 60 por ciento de alcohol, y el lavado de  las manos que sea frecuente con jabón y agua, aproximadamente de 20 a 30 segundos.

Algo crucial que no se debe olvidar es mantenerse alertas a cualquier síntoma de la COVID-19 que se pueda presentar. Buscar atención médica temprano, y estar en casa todo el tiempo que sea posible.

 

Todos quieren que esta situación mejore por el bien común. Por eso, no dejar para luego lo que se puede realizar hoy.

Fue un comentario de Sadya Muslay Hernández