Más niños haitianos a salvo por médicos cubanos

Más niños haitianos a salvo por médicos cubanos Puerto Príncipe, 20 ene. – Una semana después del sismo que prácticamente trituró esta ciudad, niños haitianos encuentran salvación a manos de médicos cubanos, quienes velan por su vida aún después que son dados de alta.

Tal es el caso de la pequeña Martina Franklin, de tres años, quien fue protagonista de una de las escenas más dramáticas ocasionadas por el sismo, y sobrevivió.

La vivienda de dos plantas donde residía la niña junto a sus padres, en el barrio Carreffour Fevilles, se vino abajo en los primeros segundos del terremoto. La madre de la pequeña estaba cocinando, y muy cerca jugaba Martina, narró a Prensa Latina su tía, quien poco antes de la catástrofe había estado allí.

Al producirse el derrumbe, y caer el techo sobre la cocina, está generó un incendio entre los restos de la casa, donde quedaron atrapados la pequeña y sus padres. Estos últimos perecieron, pero Martina fue rescatada tres días después del terremoto, cuando socorristas haitianos escucharon una vocecilla que clamando por la vida se escabullía entre los escombros y decía "estoy aquí, estoy aquí".

La niña fue llevada al centro hospitalario "La Renaissance", en las cercanías del devastado palacio de gobierno, y puesta en manos de los médicos cubanos que allí laboran.

Quemaduras muy severas en las extremidades obligaron a los galenos a amputarle las dos piernas para evitar daños mayores que pudieran dar al traste con su vida, por la que tanto ella, en solitario, batalló durante 72 horas.

Impactante resulta también el episodio en el cual sobrevivieron Rosany Joseph y cuatro de sus siete hijos.

Los niños, Carlin, Carlina, Amigaelle y Mackensan, sufrieron lesiones diversas al caer el techo de su vivienda, algunos de los traumas en la cabeza, pero recibieron una rápida atención del equipo de pediatras cubanos que labora en el Hospital Universitario de la Paz.

Tras ser dados de alta, su madre decidió, como lo han hecho decenas de pacientes, quedarse a vivir en los jardines de la instalación, para tener bien cerca al equipo de galenos de la isla y de otros países que asumieron el funcionamiento de la institución, la cual había quedado paralizada luego del sismo, ya que su personal de plantilla nunca se presentó.

Luego del terremoto, los 331 médicos cubanos que se encontraban en Haití se mantuvieron prestando asistencia médica, y 81 de ellos desde las primeras horas del desastre instalaron un hospital de campaña en la zona más afectada de esta capital.

A los más de 300, se sumaron la brigada Hanry Reeve y jóvenes haitianos graduados en la isla, así como estudiantes de medicina que se forman en Santiago de Cuba, una de las provincias del oriente del archipiélago cubano.(PL)