Alternativas y multilateralismo ante la crisis mundial

Alternativas y multilateralismo ante la crisis mundial Algunos medios occidentales intentan restar importancia a la Cumbre de los mandatarios de Brasil, Rusia, India y China recién concluida en la ciudad de Ekaterimburgo, en los Urales, sencillamente porque aducen no arrojó medidas y proyectos concretos sobre varios de los asuntos en cartera.
   
Lo cierto es que en esferas tan complicadas como la política y la economía no se deben esperar milagros ni actos de magia.
   
Si aún no se puede hablar de un programa totalmente estructurado entre estas cuatro importantes naciones, que representan un cuarto de la superficie terrestre, concentran cerca del 40 por ciento de la población mundial y generan casi el 15 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)  del orbe, existen razones para el optimismo, como anunció al final de las sesiones el presidente anfitrión, el ruso Dmitri Medvedeiev.    

De la cita partieron ideas y reclamos muy interesantes para una humanidad azotada por la crisis económica que se generó en los Estados Unidos y ya llega a todos los rincones del planeta.    Otra senda fue enfilada muy en concreto a erradicar el monopolio del billete verde en las transacciones internacionales, así como los privilegios que se otorgan los ricos en el seno de las entidades financieras claves.
   
En Ekaterimburgo los líderes de las cuatro naciones emergentes concernidas fueron claros al cuestionar la hegemonía del dólar a escala global, y coincidieron en la necesidad de buscar otras monedas alternativas más estables y seguras.
   
De hecho, estos pronunciamientos fueron determinantes en el descenso que por esos días experimentó la divisa norteamericana y tuvo incidencia directa en los mercados bursátiles y de materias primas.
   
No menos importante es la exigencia de que se democraticen las entidades económicas internacionales y se abran espacios a los países emergentes, cuyos intereses hasta hoy  nada cuentan para aquellos que controlan tales mecanismos en razón de su poderío.
   
Por otra parte, el propio hecho de establecer este mecanismo de concertación, denominado BRIC, y cuya próxima sesión tendrá lugar en 2010 en Brasil, abre una nueva alternativa para el análisis, el debate y la acción en la arena global,  e impulsa decididamente las tendencias multilateralistas frente a las hegemónicas vigentes hasta el presente.
   
Sin dudas, es muy plausible que se siga horadando el muro de los poderosos y otras miradas y voces expongan sus criterios, experiencias y las soluciones que consideran justas, con toda la fuerza y el peso que les otorga ser parte de esta humanidad empujada al desastre por una minoría de opulentos. (Por Néstor Núñez/Servicio Especial de la AIN)