Agroecología y turismo en Viñales, Paisaje Cultural de la Humanidad

Agroecología y turismo en Viñales, Paisaje Cultural de la Humanidad Pinar del Río, Cuba, 26 may. – Técnicas ecológicas y agricultura sostenible convergen hoy en una comunidad de Viñales, sitio del patrimonio mundial, proyecto protagonizado por los campesinos de esa localidad cubana.

Auspiciada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la iniciativa favorece a los pobladores de El Capón, asentamiento serrano, visitado cada día por centenares de turistas foráneos, confirmó a Prensa Latina Yudalsi Córdoba, especialista del Parque Nacional radicado en ese paraje.

Transformar en próspera finca de frutales y hortalizas el vertedero local, es uno de los logros más sobresalientes del programa, el cual incluyó también la instalación de paneles solares para la iluminación de viviendas y la construcción de cocinas eficientes, precisó la experta.

El uso exclusivo de variantes agroecológicas como abonos orgánicos en las labores de cultivo, confieren a las cosechas del lugar un alto valor, por lo que son destinadas a la alimentación de productores y su familia, de niños de un círculo infantil cercano y vecinos de los alrededores.

Córdoba explicó que en las primeras fases del trabajo fue preciso rescatar el terreno a plantar, dañado fundamentalmente por procesos erosivos.

Se trata de un área montañosa, beneficiada ahora por modernos sistemas de riego y otras tecnologías armónicas con el medio ambiente, pues están totalmente libres de agentes contaminantes, aseguró.

Esa finca, declarada de referencia nacional, acoge a viajeros de varios continentes interesados en los avances del proyecto y en la conservación de ancestrales formas de labranza, entre otras costumbres.

Los guajiros (campesinos) de la región surcan la tierra a la usanza de sus antepasados, mientras los granos de café son triturados con el típico pilón de madera o añejos molinos, estos últimos confeccionados con rocas volcánicas de Islas Canarias, traídas a Cuba por inmigrantes durante pasadas centurias.

Exponentes de la arquitectura vernácula, las casas de madera y tejas criollas -hechas de barro cocido- resultan admiradas igualmente por los recién llegados como otro de los encantos de la zona, distante 160 kilómetros de La Habana.

Un gran caney (casa rústica circular), techado con guano -hojas de palma- devino centro para la recepción de los viajeros, espacio habitual de talleres y conferencias, en las que participan académicos y estudiantes de agronomía.

Cubierto de mogotes jurásicos, el Valle de Viñales junto al poblado circundante, fueron declarados Paisaje Cultural de la Humanidad en 1999 por la armonía hombre-naturaleza y la preservación de tradiciones agrarias y culturales.

El Capón figura actualmente en la ruta del turismo rural.(PL)