Libia, después Siria y ¿quién sigue?

Libia, después Siria y ¿quién sigue?Cuando el mundo civilizado no sabe qué hacer hoy ante tanta barbarie. Cuando pareciera que las organizaciones y tratados internacionales están pintados en la pared, los “pescadores” de siempre hacen lo imposible para seguir aprovechando este río que ellos mismos han revuelto.

La mayoría de los seres humanos estamos saturados de guerras, violencias, odios, injusticias, pero una minoría se empeña en seguir dificultando los caminos de paz y armonía a los que estamos llamados si queremos sobrevivir como especie.

Las guerras del Pentágono le parecen insuficientes a quienes viven de ellas y ganan muchísimo dinero, siempre detrás de bambalinas, pues ¿de qué vale el dinero si uno está muerto? Los muertos que sean los que se enrolan por ganar un salario, en países donde el desempleo es cada vez mayor y matar es un “trabajo honesto”, si se hace en nombre de la cacareada democracia y la lucha contra el terrorismo, creado y alimentado desde los propios territorios desde donde parten los “cruzados” modernos, armados hasta los dientes contra pueblos indefensos.

Dentro y fuera de Cuba también están ese tipo de “pescadores” al acecho. Esperando el momento en que la poderosa máquina de guerra imperial se decida a venir a bombardear la isla de cabo a rabo para satisfacer las ansías de revancha por tantos años de resistencia a calumnias, privaciones, bloqueo, ataques terroristas, y todo tipo de males generados por los que dicen querer “salvar” al pueblo cubano de lo que éste ha elegido por amplia mayoría y con democracia participativa, para construir su futuro sin presiones ni imposiciones de nadie.

Me gustaría saber, si Cuba es agredida, ¿cómo se distinguirán las “Damas de Blanco”, los disidentes y mercenarios al servicio del imperio? ¿Acaso tienen la secreta esperanza de que los trasladen antes hacia un lugar seguro, más al norte? Podría ser, en realidad no son tantos. ¿O tienen la suficiente ingenuidad para pensar que a ellos, los sobrinos del Tío Sam, no les pasará nada?

De nada les sirve la experiencia de pueblos como Iraq, Afganistán y Libia, con menos preparación para la defensa que Cuba, donde la resistencia local no se rinde ni se rendirá nunca, porque dentro de los pueblos siempre hay muchos que prefieren morir con dignidad antes que caer de rodillas ante los opresores.

Los países, todos, tienen derecho a decidir su propio destino, nadie puede erigirse en juez absoluto del planeta sin correr el riesgo de que le devuelvan ojo por ojo y diente por diente. Y Cuba está tan cerca de los Estados Unidos…Y los cubanos son tan “co…razonudos”.

Aquí nadie quiere guerra, pero si osaran lastimar a un pueblo que lucha por un futuro mejor no piensen en recibimientos con flores… (Redacción Digital Radio Santa Cruz)