Omara Portuondo cantó con feeling para su pueblo

Omara Portuondo cantó con felling para su puebloLa Habana, 18 ago. – El estreno en Cuba del disco Gracias, merecedor de un premio Grammy Latino, fue solo un pretexto para el encuentro de Omara Portuondo con su público de siempre, en el teatro Kart Marx de esta capital.

El maestro Santiago Alfonso dirigió el espectáculo, cuya conductora fue la propia artista que con sus anécdotas, recuerdos y canciones  recorrió de manera magistral la vida de  la novia del feeling 
  
Entre los obsequios de la noche estuvo la entrega del Premio EGREM, máximo reconocimiento que otorga la casa discográfica que  reproduce y promociona  gran parte de la creación musical de la Diva del Buena Vista Social Club.
 
Para el pintor, Erick Olivera, el concierto fue espacio ideal donde saldar una vieja deuda consigo mismo: entregar a la artista el retrato que su belleza y  canciones le inspiraron.
   
Mis padres me dijeron que sería cantante y representaría a Cuba, y yo me lo creí, confesó entre risas esa habanera  extraordinaria que interpreta a su antojo cada género de la música cubana del siglo XX. y se desplaza en el escenario con picardía,  desafiando los 80 años que está lejos de aparentar.
  
Los invitados de la noche aparecieron en el momento justo en que la anfitriona y homenajeada hacía notar su presencia, Arnaldo Rodríguez, Heidi, Waldo Mendoza y la propia nieta, Rossio, todos contagiados con el embrujo de la noche.
  
Otra de las invitadas fue Vannia, quien minutos después de improvisar un Contigo en la Distancia irrepetible, con Heidi y Omara, dijo en exclusiva para la AIN, que cantar junto a una mujer tan llena de canción y de pasión, era el más lindo regalo que podía recibir.
  
Gracias, Tres Palabras, Havana Travel,  Adios Felicidad, Qué será y Cachita, fueron algunos de los temas escogidos para el regalo, lista en la que no podían faltar Amigas, Drume Negrito, Dos Gardenias y Por eso yo soy cubana.
  
El solo que interpretó la Orquesta y los de los músicos Suamy y Chicoy  fueron una reverencia de Omara a la riqueza de la música y el virtuosismo de sus amigos, quienes parecieran inspirarla, cada vez con nuevos bríos y más feeling.(AIN)