Cuba: Solidaridad incesante

Por estos días, cuando llegaban desde las agencias noticiosas informaciones en torno al encarcelamiento por las autoridades sionistas de niños palestinos, o relativas a las agresiones de Tel Aviv contra las flotillas solidarias que han intentado acercarse a las costas de Gaza, era imposible no evocar el permanente apoyo del pueblo cubano a las justas aspiraciones de las fuerzas progresistas árabes a lo largo de todos estos años.

Es que, entre las numerosas muestras de solidaridad de los revolucionarios de la Isla con las causas populares del planeta, el respaldo a los reclamos palestinos por el derecho a su tierra y a su porvenir como colectivo humano independiente, ha tenido un lugar destacado.

Son proverbiales las relaciones y el entendimiento mutuo entre el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, y el extinto dirigente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasser Arafat, quien siempre fue acogido en la Isla como verdadero ejemplo de dignidad y resistencia.

Como son también trascendentes las raigales intervenciones de Cuba ante todos y cada uno de los foros internacionales donde el tema del despojo sionista e imperial al pueblo palestino ha sido llevado a análisis y discusión multilateral y donde, por cierto, ha debido enfrentar el continuado veto de las autoridades norteamericanas.

Cuba llegó, incluso, a materializar la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares con el Estado de Israel el nueve de septiembre de 1973.

En su intervención ante la IV Conferencia Cumbre de Países No Alineados, que se celebraba por esa fecha en Argel, el Comandante en Jefe Fidel Castro daba a conocer la noticia que generó inmediata simpatía entre los presentes en la capital argelina.

Entonces, explicaba el máximo dirigente cubano, que era norma de la Revolución no romper relaciones con ningún gobierno, pues el imperialismo norteamericano había utilizado contra Cuba el bloqueo como procedimiento, y forzado a numerosas naciones a interrumpir sus vínculos con nuestro país.

Sin embargo, atendiendo a la Resolución General de la Conferencia, donde se abordaba el tema del derecho del pueblo palestino a la patria y vida propias e independientes, y se rechazaba el despojo territorial a cuenta del sionismo y el imperialismo, las autoridades de la mayor de las Antillas decidían, desde ese momento, romper con el agresor israelí como muestra de solidaridad y apoyo a la justa causa de los pueblos árabes.

Desde luego, no fue solo ese el único gesto de amistad y respaldo de los cubanos. En momentos cruciales para la revolución palestina, incluso en medio de cerrados cercos militares de los agresores, el mensaje de aliento de Cuba llegó a ese pueblo en la forma más directa y efectiva posible.

La Isla ha contribuido además, a la formación de miles de técnicos y profesionales palestinos y ha sido tribuna de alcance mundial donde su causa siempre cuenta con un sólido eco.

Desde luego, fiel a esta historia, el respaldo cubano a la lucha de Palestina se ha mantenido inalterable en estos tiempos de recrudecimiento de la agresividad sionista e imperialista, cuando se intentan establecer muros fronterizos, se asumen bárbaros ataques represivos bajo cualquier pretexto, y se intentan mediatizar las aspiraciones de independencia y creación de ese estado independiente con todos sus derechos. (Por Néstor Núñez, AIN)