Enfrentar la crisis de forma diferente nos distingue

Enfrentar la crisis de forma diferente nos distingueLlevamos casi cincuenta años sufriendo una taimada guerra, que nos ha impuesto el imperialismo yanqui con una de sus armas más crueles: el criminal bloqueo; ahora somos víctimas de la crisis económica mundial, que precisamente ellos aceleraron, e hicieron más intensa por su desmedida ambición, que los lleva a tratar de dominar a todo el mundo y apoderarse de sus riquezas, aunque para ello tengan que desatar guerras reales como las de Iraq y Afganistán, sin importarles nada ni nadie.
 
Recientes informes indican que el ya abultado déficit comercial norteamericano se profundizó en lo que va de año y alcanzó casi 35 mil 200 millones de dólares ante un nuevo debilitamiento de las exportaciones por la menor demanda mundial.

Mientras, otros documentos precisan que suman más de 40 los bancos regionales de Estados Unidos que han ido a la quiebra en el presente año.

Por la crisis económica sufren todos los pueblos y posiblemente los cubanos estemos entre los que mejor podamos enfrentar ésta, amparados por las leyes y medidas de la Revolución; no obstante, nos afecta muchísimo en todos los sectores.

Uno de ellos, sobre el cual quiero abundar, es el que más entrada de divisas, en el sur agramontino, aporta al presupuesto del estado. Hablamos de la Pesca, que incluye las entidades de EPISUR, ALISUR y CULTISUR, es decir: el Combinado Pesquero, la Fábrica de Piensos y la Camaronicultura. Quiero referirme con mayor énfasis a la Empresa Pesquera Industrial Sureña, EPISUR.

En tiempos normales, los precios de la langosta y el camarón, pagaban todas las inversiones y gastos en los cuales se incurrían por concepto de sus procesos; ahora es vital hacer más con menos, o lo que es lo mismo, hacer mayores capturas y aprovechar al máximo las mismas, pues los precios en el mercado internacional bajan estrepitosamente y se abarrotan las mercancías en las neveras puesto que ya no se venden las mismas cantidades que antes.

A pesar de ello ningún pescador, funcionario, nevero, controladores de la calidad, economistas, empleados o choferes han sido relegados al “sálvese quien pueda”, todo lo contrario, se respetan sus salarios y aún en algunos momentos hasta las estimulaciones, y me pregunto ¿qué país del mundo o sistema protege a sus trabajadores al extremo de garantizar su seguridad social y la de su familia? ¿Realizamos de manera eficiente todo lo que está a nuestro alcance desde nuestro puesto de trabajo? ¿Estamos conscientes de que formamos parte intrínseca de esta crisis?
Son muchas las aristas que podríamos seguir analizando pero lo más importante es que sepamos que con la eficiencia y eficacia de nuestro trabajo contribuimos al ahorro de la economía.

Que interioricemos que crisis, desastres y angustias son arrojadas sobre las víctimas, para contentar y dejar intactos a los victimarios. Así de sencillo y feroz se mueve el mundo hoy. ¡Por suerte no el nuestro!

(Por: Rolando Canaura Sánchez / Radio Santa Cruz)