Operación Mangosta, otro instrumento estadounidense contra Cuba

Operación Mangosta, otro instrumento estadounidense contra Cuba La Habana, 19 mar. – El presidente estadounidense John F. Kennedy, tras la derrota militar de los mercenarios enviados por Washington en Playa Girón, aprobó la Operación Mangosta el 30 de noviembre de 1962 como instrumento básico de la política norteamericana contra Cuba.

El objetivo era destruir la Revolución cubana con la exportación de la contrarrevolución a la Isla por las vías del Pentágono y la comunidad de inteligencia.

La fórmula: la intervención directa de las Fuerzas Armadas norteamericanas en Cuba por ciudades y zonas rurales.

Operación Mangosta le fue encomandada a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como una misión estratégica de Seguridad Nacional, en correspondencia con la política exterior de Estados Unidos para América Latina y el Caribe.

La administración Kennedy decidió cambiar los principales mandos de la CIA, que habían intervenido en la fracasada Operación Pluto, la cual culminó con la derrota en la también llamada Bahía de Cochinos.

Entre ellos figuró el paso a retiro el 28 de noviembre de l96l de Allen Dulles como Director de la CIA, después de ocho años al frente de la organización.

Esa fue la señal de nuevos rostros en Langley, dispuestos a llevar a cabo la política de Kennedy desde una visión estratégica, anunciada por la Comisión Taylor tras evaluar las causas del fracaso de la invasión mercenaria.

Para ocupar el cargo de Dulles fue destinado John Mc Cone, Presidente de la Comisión de Energía Atómica desde 1958.

Richard Bissell, jefe de los poderosos Servicios Clandestinos de la Agencia y brazo derecho de Dulles en las operaciones encubiertas de la CIA, fue destinado a un centro de estudios militares, el Instituto de Análisis para la Defensa.

Para un cálculo aproximado de la dimensión de las fuerzas que intervienen en Mangosta basta referir un dato: en 1962, según un informe desclasificado de la CIA, estaban registrados 415 grupos contrarrevolucionarios en Cuba y Estados Unidos.

La planificación de Mangosta estaba prevista para ser completada a fines de 1962 y el calendario operativo incluía fortalecer la actividad clandestina, las acciones subversivas (hechos terroristas, sabotaje, atentados e infiltraciones), y reconstruir el gobierno.

Entre 1962 y 1965, la CIA creó un frente nacional de guerrillas contrarrevolucionarias por toda la nación, cuyo cuartel general radicó en el Escambray, pero la iniciativa fracasó por la respuesta popular de los cubanos.

En ese período las bandas realizaron actos de terrorismo, asesinaron campesinos y crearon un clima de temor entre los habitantes, pero no llevaron a cabo acciones armadas contra objetivos militares que le permitieran avanzar en su forma de lucha. En la misma concepción del Proyecto Mangosta de 1962 se inscriben las acciones de guerra biológica, enfiladas a afectar la salud de la población y a sabotear la producción agropecuaria del país.

La Operación Mangosta fue suspendida por Estados Unidos después de la Crisis de Octubre, tras comprobar la incapacidad del andamiaje de carácter organizativo, político, de guerra económica, operaciones sicológicas y de espionaje para detener el proceso en Cuba.(PL)