[:es]Rinden homenaje a jóvenes del M-26-7 caídos en misión combativa [:]

[:es]

Santa Cruz del Sur, 6 ago.- En unido peregrinar los máximos dirigentes del Partido Comunista de Cuba (PCC), la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), el Gobierno, combatientes y pobladores de este territorio, rindieron digno homenaje a cuatro valiosos jóvenes, quienes con sobrada valentía se dispusieron a cumplir la misión orientada por Julita Guevara (La Bayamesa), jefa del pelotón rebelde que a mediados de 1958 había comenzado a operar en estos predios del sur camagüeyano.

Un nuevo aniversario, el número 60, revive la historia del comando del Movimiento 26 de Julio (M-26-7)  integrado por Jacinto González Jiménez, Jorge Oquendo Tamayo, José Chelala Chelala, Wualdemar Díaz de la Rosa y Orestes Gallardo Ceruto.

A los bisoños luchadores por la libertad el cinco de agosto de ese propio año los sicarios de la dictadura, responsables de la custodia del  recorrido del tren Camagüey-Santa Cruz del Sur, les impidieron ejecutar  el sabotaje previsto al medio de transporte.

Habían planificado aniquilar lo más pronto posible a los guardias, para luego dejar el tren libre de pasajeros y maquinista, prendiéndole fuego una vez en marcha para que al llegar al final del recorrido cayera al mar.

El factor sorpresa no determinó el éxito, tal y como esperaban los revolucionarios. Sólo logró salir ileso, de milagro, Gallardo Ceruto. En medio de la balacera  pudo tirarse de uno de los coches con la máquina en marcha, cayendo en el interior de un espeso marabú, no sin resultar herido en la cabeza y una mano.

A la ofrenda floral dedicada a los inolvidables mártires le descorrieron las cintas este domingo Juan Isnel Hernández Digón, primer secretario de la organización política y Elio Toledo Castel, vicepresidente del Poder Popular, aquí.

Yusmari Rodríguez Mendoza, primera secretaria de la UJC en la localidad, dio lectura detallada sobre el hecho. “Los cuerpos de los jóvenes fueron ultrajados sin piedad por los esbirros al servicio de la dictadura, pero no pudieron matar sus ideas ni la firmeza de sus ideales patrióticos”, puntualizó la funcionaria.

Antes de retirarse del camposanto, la multitud y los seres queridos de los cuatro revolucionarios ultimados por los “fieras” negadas a aceptar la independencia plena de la Isla, les colocaron flores en los sagrados sitios donde reposan sus restos.

[:]