ALBA-TCP vs. crisis global

ALBA-TCP vs. crisis globalLos resultados de la recientemente finalizada VIII Cumbre de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) en La Habana, constituye testimonio de que un mundo mejor es posible frente a la crisis global.
  
Una mirada al acontecer internacional permite observar cómo los esfuerzos de la comunidad mundial, particularmente de las Naciones Unidas, distan mucho de alcanzar las condiciones mínimas que requiere la humanidad para su existencia.
  
Las sesiones de la Cumbre sobre cambio climático en Copenhague, Dinamarca, apenas dejan vientos favorables. Tangible está la retirada, antes de que terminara el foro, del grupo de países africanos que asistió a las negociaciones, y la acusación a los países ricos de querer "asesinar" el Protocolo de Kyoto.
  
Entretanto, el “Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2009” dado a conocer por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) el 10 de diciembre último, pese a su optimismo para el año entrante, registra datos poco halagüeños en cuanto al crecimiento económico y el desempleo.
   
Sin embargo, son dignas de admiración las brisas procedentes de los cinco años de vida de ALBA-TCP.
  
Los integrantes de esta alianza exhiben la creciente formación de recursos humanos a partir de la alfabetización y otros niveles de enseñanza, incluidas las universitarias y de postgrado.
  
Además, están latentes los servicios destinados a la salud pública: por ejemplo, a los reconocidos resultados de la Operación Milagro, se une la decisión de realizar en todos los países de miembros del ALBA el estudio clínico, genético y psicosocial de personas con discapacidad.
  
Tal investigación se lleva a cabo con el empleo de las técnicas más avanzadas y su finalidad es llegar a las comunidades más humildes y desprotegidas.
  
Las consecuencias del quehacer de este proyecto bolivariano a favor de la justicia y mejor distribución de la riqueza, redundan en el mayor desarrollo y participación de las personas, la eliminación de la marginalidad y la integración de las poblaciones latinoamericanas y caribeñas.
  
La Declaración Final de la VIII Cumbre es un programa de acción hacia metas superiores en pos de sociedades racionales y eficientes, capaces de convivir en armonía con la naturaleza y que procuren la justicia social.
  
Así, ALBA-TCP deviene modelo alternativo de cara a la crisis global que hace peligrar a la humanidad. (Por Noel Manzanares Blanco/Servicio Especial de la AIN )