Cuba forma médicos para comunidades pobres

Cuba forma médicos para comunidades pobresVísperas de cumplir su décimo aniversario, la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), proyecto creado a iniciativa de Fidel, "permite realizar el sueño de muchos miles de jóvenes que es formarse como médicos para servir en las comunidades pobres de donde provienen".

Son criterios sustentados por la doctora Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud, que en horas de la mañana de ayer realizó un recorrido por esa sede universitaria, donde hasta el momento se han graduado como médicos 7 425 jóvenes procedentes de 30 países, y otros 9 000 más de 54 naciones están actualmente en sus aulas.

Visitar esta Escuela, dijo, es comprender la visión de Fidel Castro, su compromiso con la salud no solo en Cuba sino en la región y mucho más allá, basado en conceptos de solidaridad, equidad y de justicia social, "algo que se necesita tremendamente en el mundo que vivimos".

A solicitud de un grupo de estudiantes de la ELAM que recabaron sus palabras, la doctora Chan dijo que la OMS lleva a cabo esfuerzos para renovar los valores, principios y enfoques de la atención primaria de salud, en los que, expuso, Cuba ha sido ejemplo de excelencia por mucho tiempo.

La atención primaria de salud es el camino a seguir para los pobres y también para los privilegiados, subrayó.

Cuba brinda, dijo, evidencias sólidas de que "otros factores" que no son las riquezas pueden dar resultados en la salud comparado con las naciones más ricas, y ofreció a los estudiantes dos consejos para cuando pongan en práctica las habilidades que ahora aprenden: mantener activos los principios y valores de su capacitación y los de la atención primaria en salud; y prestar interés a lo que viene sucediendo a nivel internacional: cada vez más la salud del mundo está siendo golpeada por las mismas fuerzas, valores y sectores globales poderosos.

En el mundo, recordó, cerca de mil millones de personas viven al margen de la supervivencia y no se necesita mucho para llevar a estas personas al abismo: una crisis alimentaria, financiera, los cambios climáticos, la pandemia de influenza. Cada vez más, reflexionó, las crisis generadas "por nuestro mundo imperfecto" tienen impacto global, "aunque las consecuencias son extremadamente injustas, porque los países en desarrollo son los más vulnerables y tienen menor capacidad de recuperación".

Al hacer referencia a su auditorio, señaló que no necesitaba decir que "me honra dirigirme a ustedes, un grupo internacional de Medicina muy privilegiado, porque se forman con principios nobles, y que regresarán a sus orígenes, lugares en situaciones sanitarias desventajosas, pero a los que ustedes llevarán ahora numerosas ventajas".

La influencia de Cuba en su formación, dijo, es muestra de su compromiso en aras de lograr la equidad en salud, "y esto merece mi mayor respeto".

En su visita la doctora Chan, acompañada de Mirta Roses, directora de la OPS, fue atendida por el ministro José Ramón Balaguer; José M. Miyar Barrueco, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, encargado también de la atención al Polo Científico; Roberto González, viceministro de Docencia Médica y miembros del consejo de dirección de la ELAM, presididos por la doctora Yoandra Muro Valle, vicerrectora primera.

En general, incluyendo los nuevos programas de docencia médica que se desarrollan, actualmente ascienden a más de 26 000 los estudiantes procedentes de 106 naciones que estudian en Cuba la carrera de Medicina, según consignó a Granma el doctor González.

La idea de la creación de la ELAM, inaugurada oficialmente el 15 de noviembre de 1999, tuvo su origen luego del azote al Caribe y Centroamérica de los huracanes Georges y Mitch en 1998, que dejaron a su paso un impresionante número de víctimas humanas e incalculables daños materiales.

En horas de la tarde la directora de la OMS acudió al Museo Carlos J. Finlay, y colocó una ofrenda floral junto al busto del científico cubano descubridor del agente trasmisor de la fiebre amarilla. También visitó el Centro de Discapacitados ubicado en La Habana Vieja.

(Tomado de Granma)