Israel descarga contra Gaza pólvora con hedor electoral

Israel descarga contra Gaza pólvora con hedor electoralTel Aviv, 29 dic .- Una sesión parlamentaria sin gran antagonismo político y la ventaja otorgada por nuevos sondeos al derechista partido Likud, despejaron hoy cualquier duda de que los bombardeos aéreos de Israel contra Gaza tienen un fuerte hedor electoral.

La Knesset interrumpió su receso de fin de año para una audiencia especial en la que los protagonistas fueron los líderes de los tres partidos más influyentes en el destino político del estado judío, al menos hasta los comicios anticipados de febrero próximo.

La canciller y jefa del gobernante partido Kadima, Tzipi Livni, el ministro de Defensa y caudillo del Laborista, Ehud Barak, y el derechista Benjamín Netanyahu, máxima figura del Likud, abordaron el conflicto como si se tratara de un foro-debate electoral.

El espectáculo transcurrió de modo simultáneo a los ataques aéreos contra la Franja de Gaza que han causado más de 320 muertos y mil 400 heridos, incluidos residentes en la ciudad de Rafah, donde fueron bombardeados túneles clandestinos en la frontera sur con Egipto.

Primero Barak, en su condición de titular de Defensa, afirmó que los israelíes “no tenían otra opción” que atacar y advirtió de que la operación militar contra el enclave palestino podría extenderse e incrementarse “hasta lograr todos los objetivos”.

Barak ordenó el movimiento de tanques y otros vehículos militares bien artillados hacia la frontera del territorio palestino, mientras el gobierno del primer ministro, Ehud Olmert, aprobó la movilización de seis mil 500 reservistas que son concentrados en cercanías de Gaza.

Según el ejército judío, se han ejecutado desde el sábado hasta el mediodía de este lunes al menos 300 ataques y descargado unas 100 toneladas de bombas contra supuestas infraestructura del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas), que controla el enclave costero.

Ante un hemiciclo bastante vacío, el líder laborista dijo que “los objetivos de esta operación (codificada como Plomo Duro) son frenar los ataques de Hamas a nuestros ciudadanos y soldados”.

Incluso, admitió que la agresión “había sido planeada por el equipo de seguridad desde hacía muchos meses”, lo que prueba que el viaje de Livni a Egipto el jueves pasado fue puro trámite diplomático y desdice su afirmación de que “hicimos todo lo posible”.

Livni afirmó ante el parlamento que se trata de un “conflicto real entre moderados y extremistas” y aseguró que el asedio a Gaza propiciará “cambios fundamentales de la seguridad y la infraestructura en el sur de Israel”, en referencia a la zona del desierto de Negev.

Interesada de trasmitir un complicado mensaje de tolerancia y firmeza, la dirigente de Kadima dijo que mantendrán las negociaciones de paz con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que preside Mahmoud Abbas, por considerarla favorable a vivir en paz con los israelíes.

Sin embargo, el jefe negociador de la ANP, Ahmed Qurei, aseguró hoy que el diálogo estará cancelado mientras Tel Aviv ataque a Gaza.

Netanyahu, a quien un sondeo difundido este lunes le otorgó ligera ventaja respecto a Livni en la preferencia del electorado, valoró de útil la ofensiva militar del gobierno “para mostrar la fortaleza de Israel”, pero la consideró “insuficiente” y “demasiado demorada”.

El líder opositor se pronunció por destruir la infraestructura militar de Hamas y, además, despojarlo del poder en Gaza, una postura radical siempre bienvenida en una sociedad donde cultivar el sentimiento anti-árabe es garantía de una exitosa carrera política.

Además, instó a Olmert a destituir al ministro de Ciencias, Cultura y Deportes, Raleb Majadle, tras acusarlo de “boicotear una reunión del ejecutivo en tiempo de guerra”, y arremetió contra parlamentarios árabe-israelíes también opuestos a la agresión.

El aludido sondeo de Maagar Mochot, difundido por Radio Israel, confirió a Netanyahu un 28 por ciento de preferencia electoral para convertirse nuevamente en primer ministro, frente a un 25 por ciento para Livni y un lejano nueve por ciento para Barak.

Analistas coinciden en que la coyuntura preelectoral, de cara al 10 de febrero, tiene gran incidencia en la postura de los principales políticos israelíes con aspiraciones a encabezar el gabinete.

Todos, sin excepción, se juegan su futuro político inmediato, y quizás definitivo, en el éxito de la ofensiva militar contra los palestinos.(PL)