Serafín Sánchez, insigne patriota de Cuba

Sancti Spíritus, 2 jul.- Un día como hoy, hace 176 años, nació en esta ciudad central el Mayor General del Ejército Libertador Serafín Sánchez Valdivia, Héroe de las tres guerras independentistas llevadas a cabo en Cuba durante el siglo XIX.

Considerado el más ilustre de los espirituanos, Serafín Gualberto vio la luz el 2 de julio de 1846 en el seno de una familia acomodada compuesta por José Joaquín Sánchez e Isabel María de Valdivia quienes tuvieron una amplia descendencia, de la cual sobrevivirían 10 hijos. Con apenas 22 años, el 6 de febrero de 1869, se levantó en armas en la finca Los Hondones, al frente de 45 hombres armados con escopetas, para luchar por la libertad de Cuba.

Durante su exilio en Santo Domingo, donde permaneció más de 11 años, enfrentó con respeto y cariño los reproches del padre por desatender las responsabilidades económicas relacionadas con el patrimonio familiar. Mereció la amistad del Héroe Nacional José Martí (1853-1895), con el cual intercambió una abundante correspondencia, según los estudiosos solo superada por la que sostuvo el Apóstol con su gran amigo mexicano Manuel Mercado.

Supo ganarse también la confianza y el afecto del Generalísimo Máximo Gómez y sobre su persona, valor, dignidad e infatigable labor patriótica Martí tuvo emotivas palabras de elogio.

El correspondió a esa entrañable amistad y tras años de destierro visitó Dos Ríos, lugar donde cayera en combate José Martí, momento de recogimiento que describió así: ”… allí me llevaron con fuerza irresistible las ansias vehementes de mi corazón”.

A Serafín lo describieron como un joven apuesto, alto, generoso, simpático y amable con personas de cualquier estatus social, que disfrutaba los gratos instantes de una vida en el campo en la finca de su familia.

Posteriormente se desempeñó como agrimensor, maestro, periodista, escritor y poeta, incluso fue obrero tabaquero para ganarse la vida en la emigración.

Conoció de un indestructible amor desde que contrajo matrimonio en la Iglesia de La Caridad, en Sancti Spíritus, con su prima Josefa María Pina, conocida por Pepa, el 26 de junio de 1879, cuya sacrificada unión -dedicada a la independencia de Cuba- careció de descendencia.

Más de 120 combates sostuvo durante los casi 12 años que permaneció en los campos de batalla en busca de la ansiada libertad para su Patria.

Pasadas las cinco de la tarde del 18 de noviembre de 1896, montado sobre su caballo, un proyectil enemigo segó la vida del paladín espirituano, pero antes de morir –en el Paso de las Damas- tuvo fuerzas para exclamar: “¡Me han matado, no es nada!; ¡Siga la Marcha! De ese aciago día Máximo Gómez, jefe del Ejército Libertador cubano en la última guerra por la independencia de España (1895-1898), dijo que ”Si la fe en el triunfo de la Revolución pudiera morir con un hombre, habría muerto con el Mayor General Serafín Sánchez Valdivia”.

Hoy el museo Casa Natal Mayor General Serafín Sánchez Valdivia atesora valiosas piezas, mientras un conjunto escultórico en la Plaza de la Revolución que lleva su nombre lo perpetúa como maestro, junto al esclavo liberto Quirino Amézaga. (Texto y foto: PL)