Santacruceños avalan el campo como proyecto de vida sustentable y sostenible (+ Fotos)

Santa Cruz del Sur, 3 oct.- Con una belleza natural increíble la finca El Asiento, situada en la zona de Monte Grande en este municipio, constituye un lugar maravilloso, de aire puro y hermosos paisajes donde residen varias generaciones de la familia Cabrera Novoa que contribuyen al desarrollo integral del pintoresco sitio.

Certificada por el sistema de la Agricultura Urbana y Suburbana como Jardín Botánico de Frutales con 150 especies está catalogada, además, de Finca Agroecológica y en ella radica un proyecto de conservación de la flora.

Hasta aquí llegaron el presidente y la vicepresidenta del Consejo de Defensa Provincial en Camagüey, Ariel Santana Santiesteban y Yoseily Góngora López, quienes conocieron las labores que realizan estos consagrados campesinos, dedicados a la producción de tomate, maíz, calabaza, yuca y plátano fundamentalmente.

Estos hombres y mujeres también se consagran a la apicultura con 50 colmenas y una estabilidad de 2.5 toneladas de miel, llegando sus producciones del demandado renglón exportable hasta cuatro; a su vez, están inmersos en la producción de leche, con grandes aportes a la industria láctea del territorio sureño.

La versatilidad de la familia Cabrera Novoa va más allá de la esfera agropecuaria, pues vinculan la actividad con la narración oral a través del proyecto La guardarraya, en el que llevan la literatura a niños que residen en zonas de difícil acceso en las llanuras de esta región austral.

Según expresó Guillermo Villavicencio, quien forma parte de esta iniciativa sociocultural, la misma tiene como objetivo demostrar que el campo sí puede ser un proyecto de vida sustentable y sostenible y con ello pretenden mitigar las consecuencias de las migraciones que existen de áreas rurales hacia urbanas.

Durante su visita al sur camagüeyano, los dirigentes de la provincia agramontina también apreciaron las producciones del usufructuario Alexis Fuentes, de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Capitán San Luis, quien tiene plantadas dos hectáreas de yuca y tres de maní, igualmente, constataron cómo desde diferentes unidades productivas los campesinos contribuyen al programa de Soberanía Alimentaria.