Reconocen rol de Latinoamérica y Caribe en foro de ONU sobre la mujer

Naciones Unidas, 2 mar .-Las posturas progresistas de muchos movimientos de América Latina y el Caribe juegan un rol importante en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) de la ONU, destacaron aquí.

 

Durante los últimos años en esa región surgieron poderosos movimientos sociales para apoyar los derechos de las mujeres y ahora la CSW tiene fuertes aliados en ese continente, apuntó Rachel Jacobson, representante de la Coalición Internacional para la Salud de la Mujer (IWHC, siglas en inglés).

Pese a que partidos conservadores llegaron al poder en varios países latinoamericanos, los movimientos sociales y de las mujeres tomaron mayor empuje y esto se ve reflejado también en la CSW, señaló.

En ese sentido, subrayó las posiciones de esa área en temas como los derechos sexuales y reproductivos, y la protección de las mujeres en los sistemas de salud, entre otros.

Lo que sucede ahora en América Latina es muy interesante y hay un gran activismo de las mujeres, ellas están en la primera línea, enfatizó,

Por ello, agregó, esa región tiene una fuerte voz y un rol importante que jugar en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, a celebrarse del 11 al 19 de marzo.

Además, la directora ejecutiva de la organización OutRight, Jessica Stern, reconoció el liderazgo de América Latina en temas de derechos de la comunidad LGTBI.

De acuerdo con ONU Mujeres, los países de América Latina y el Caribe han asumido importantes compromisos en lo que se refiere a derechos de la mujer.

Todos ratificaron la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, y 14 de ellos ratificaron además su Protocolo Facultativo.

En consonancia con los acuerdos internacionales y con la Plataforma de Acción de Beijing, varios naciones comenzaron a actuar para promover la igualdad de género.

Lo hicieron a través de la modificación de sus constituciones, la creación de ministerios o institutos de asuntos de la mujer, la reforma de sus códigos civiles, y la tipificación de la violencia de género como delito y el establecimiento de cuotas de género para los cargos políticos, entre otros.