Programa Materno Infantil garantía de futuro en Cuba

Octubre, 2021.- El Programa Materno Infantil (PAMI) resulta prioritario en las políticas del sistema de Salud cubano, y la importancia que se le concede tiene se relaciona con disminuir la mortalidad de niños y madres.

 

El seguimiento a las embarazadas consideradas de alto riesgo y la efectiva implementación de la genética médica, constituyen prioridades para este programa, que garantiza la atención integral a la madre y al niño, todo lo que ha contribuido a alcanzar indicadores que se encuentran por encima de los países del primer mundo, pese al bloqueo de Estados Unidos contra la Isla.

 

El Programa de Atención Materno Infantil tiene el reto de continuar atendiendo con rigor a las embarazadas, a los niños menores de un año y a la pareja infértil, para mantener y superar sus ya buenos resultados.

 

Y es que a pesar de los índices bajos que se ostentan en el país, se continúa trabajando para aprovechar más las ventajas que ofrece este sistema de atención primaria, así como las instalaciones con excelente personal que brinda servicios a las futuras madres.

 

Según refieren especialistas en el tema, la experiencia de la labor cotidiana muestra que no obstante a los brillantes resultados obtenidos en la salud materno-infantil, el desempeño no está exento de insuficiencias y dificultades. Se continúa trabajando a diario con el empeño que cada quien desde su puesto de acción siga perfeccionado su tarea con la finalidad de mejorar el bienestar de la población comprendida dentro del PAMI, para que este programa priorizado por la Revolución Cubana permanezca como una verdadera fortaleza en todas las comunidades del país.

 

Este programa cubano constituye una garantía para que las madres y sus bebés se mantengan saludables, su cumplimiento es una referencia a miles de historias personales donde priman el amor, la dedicación y los desvelos de nuestros especialistas, para quienes no hay nada más valioso que la vida.

 

Los resultados del Programa Materno Infantil en Cuba, por encima de cifras e indicadores, definen la vida y también el futuro del país.

 

Por: Sadya Muslay Hernández