Exigen en Guantánamo cierre de base militar de Estados Unidos


Guantánamo, 24 nov.- La primera jornada del IV Seminario Internacional de Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, que sesiona hasta mañana miércoles en la provincia de Guantánamo, devino un rotundo No a la presencia de esas instalaciones en el planeta.

José Ramón Balaguer Cabrera, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y jefe de su Departamento de Relaciones Internacionales, asistió al encuentro, junto a Socorro do Gomes, presidenta del Consejo Mundial por la Paz (CMP); y Denny Legrá Azahares, primer secretario del PCC en la provincia.

En su intervención, Socorro do Gomes abogó por una lucha mancomunada para afianzar la precaria paz mundial, amenazada por el espíritu belicista de las grandes potencias y por acciones terroristas como las protagonizadas contra un avión ruso en Egipto, la población de Paris -capital de Francia- y en un hotel de Mali, las cuales costaron la vida a cientos de personas.

La titular del CMP alertó sobre el peligro que entrañan las bases militares foráneas para los países donde estas existen, e insistió en que sea devuelto a Cuba el territorio que usurpa la que Estados Unidos impuso a Guantánamo, desde 1903, mediante un leonino tratado.

Recordó que en franca violación de la soberanía de la mayor de las Antillas y del Derecho Internacional, EE.UU. creó en esa área un centro de detención y tortura, cuyo cierre –junto al de la base- exige la comunidad mundial .

Nancy Acosta Hernández, presidenta del órgano de Gobierno en Guantánamo, ofreció a los más de 200 delegados de casi una treintena de países, una caracterización del extremo oriental territorio cubano, asiento de la única frontera artificial de Cuba, de la que es causante la instalación aeronaval yanqui, de 117,6 kilómetros cuadrados de extensión.

Silvio Platero, presidente del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, que junto al CMP auspicia el Seminario, destacó que este se desarrolla en un contexto histórico particularmente novedoso, signado, a diferencia de los precedentes, por el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

El vecino país norteño persiste en esa ocupación a pesar de los nuevos nexos con la nación caribeña, la cual continúa sufriendo en una parte de su territorio el establecimiento de medios de combate, tropas y armamentos que entrañan un peligro para su integridad.

Expertos presentes en el Seminario coincidieron en que los emplazamientos militares extranjeros son empleados por Estados Unidos como una extensión de su territorio en otro país, que entre el fin de la II Guerra Mundial hasta la fecha, erigió más de 800 en varios países y continentes.

Expusieron, además, que las acciones armadas de Washington empujan cada vez más al planeta a una conflagración, y exhortaron a redoblar la solidaridad con Palestina, Siria, Pakistán, Libia y Afganistán, naciones que han sufrido invasiones que únicamente consiguieron incrementar la muerte, el terrorismo y la ingobernabilidad.

También llamaron a apoyar a la República Bolivariana de Venezuela.

El doctor en Ciencias Manuel Carbonell, profesor del Instituto de Relaciones Internacionales "Raúl Roa García", subrayó que las bases militares extranjeras constituyen un problema político, que data desde 1903, cuando Estados Unidos estableció la primera instalación militar fuera de sus fronteras.

La situación de esos enclaves a nivel mundial fue el tema de la conferencia dictada por Edgar Ponce Iturriaga, embajador de la República de Ecuador, mientras el profesor de la Universidad de Guantánamo, Mario Montero Campello, se refirió al efecto negativo de la referida base aeronaval al medio ambiente. (ACN) (Foto: Cubadebate)