Donde la Revolución me necesite ahí estaré, afirma joven galeno santacruceño (+ Fotos)

Septiembre 2021.- Tras ocho meses de misión internacionalista en la hermana República de Venezuela, el joven médico santacruceño Diosmar Andrés Batista Mora, especialista en primer grado de Medicina General Integral y Diplomado en Terapia Intensiva llegó desde esa nación hasta la provincia de Pinar del Río como parte una brigada Henry Reeve integrada por 57 profesionales para reforzar la atención de salud en el territorio de mayor complejidad epidemiológica en Cuba.

 

Vía WhatsApp se contactó con él para que compartiera sus experiencias en el enfrentamiento a la COVID-19. “Desde inicio de la pandemia en Cuba, en marzo del 2020 comencé a trabajar en Santa Cruz del Sur. Fue una experiencia inolvidable, pues las personas llegaban a los centros de aislamientos y hospitales sin el acompañante acostumbrado, temerosos por una nueva enfermedad de la cual se conocía muy poco. Con el trabajo y reporte médico-paciente se lograba vencer en reinteradas ocasiones esta cruenta batalla entre la vida y la muerte”.

 

Al paso de los meses, el joven galeno aceptó el llamado internacionalista y partió hacia Venezuela, “Allí fui ubicado en el estado de Táchira, el segundo más elevado del país, rico de tradiciones andinas y desde mi llegada me desempeñé como médico de comunidad y emergencias en el municipio de San Cristóbal”.

 

Sin embargo, las circunstancias provocadas por la pandemia pondrían un nuevo reto en la vida de Diosmar, quien con solo 30 años ha asumido con dedicación cada tarea.

 

“Al comenzar a empeorar los indicadores epidemiológicos en Cuba nunca dudé en regresar a mi tierra y brindar todos mis conocimientos y fuerzas al pueblo. Así que al llamado de la Patria para asistir a los vueltabajeros, a partir de la compleja situación existente, significó poder aportar un granito de arena en la lucha monumental que arrebata sueños de padres, madres, hijos, abuelos, familiares y amigos. Esperamos con este actuar revertir la estadística de la provincia y ganar esta batalla por la vida”.

 

La añoranza por sus seres queridos ha sido el mayor impulso para ejercer con más compromiso su trabajo. “El estar en la Isla, en nuestra tierra y no poder compartir con la familia añorada por meses me produce una mezcla de alegría y tristeza, pero me conforta el hecho de darlo todo y que cuando ganemos esta batalla podremos darnos ese abrazo y beso anhelados”.

 

El joven médico santacruceño Diosmar Batista Mora es ejemplo del altruismo inculcado por la escuela cubana de Medicina, desde varios lugares ha enfrentado cara a cara a la enfermedad.

 

Desde el inicio de los tiempos convulsos y difíciles de pandemia, su entrega, sacrificio y desvelo han hecho de él mejor profesional y ser humano. “Laborar en mi localidad Santa Cruz del Sur, en Venezuela y ahora en Pinar del Río conlleva la misma sensación, no importa el terruño dónde trabaje, tengo el mismo compromiso por ser parte de este ejército de batas blancas -convertidos en trajes y sobrebatas- porque sobre todo soy cubano y donde la Revolución me necesite ahí estaré”.

Fotos cortesía del entrevistado