Destacan mujeres de Santa Cruz del Sur en campaña antivectorial


Santa Cruz del Sur, 19 mar .- La razón por la que están en la campaña antivectorial lo expresa todo, por eso sus méritos a la consagración son permanentes. Ellas, unidas a cada familia, la comunidad, organizaciones de masas y políticas y el programa del médico y enfermera de la familia en Santa Cruz del Sur, logran darle jaque mate a los mosquitos del género Aedes para prevenir las enfermedades que transmiten.
 

“Esos malignos mosquitos no eligen al que van a picar… cualquier persona puede caer en las mallas del dengue, el zika o la chikungunya”, manifestó Georgelina Ramos Corrida, operaria del centro de Higiene y Epidemiología.

Durante más de ocho horas de labor en cada jornada la fémina fiscaliza el escenario higiénico-sanitario de 513 viviendas ubicadas en 18 barriadas. “Nunca dejo una casa sin controlar. Las personas entienden nuestra labor por eso nos reciben hasta con un café recién colado”.

Cumplir lo indicado por Salud Pública es la tarea a afrontar, a la vez, por el pueblo en la guerra abierta y sin cuartel a los basureros, microvertederos, así como el adecuado estado de las zanjas. Concienciar es verbo enlazado al objetivo de las charlas profilácticas desde los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) la Federación de Mujeres Cubana (FMC), por los operarios de la campaña antivectorial y el grupo básico de Salud Pública.

Antes de salir a cumplir su faena habitual a los operarios en el pase de revista se les controla el estado de cada uno de los medios a emplear: linternas, abate, frascos para colectar muestras, entre otros; se hacen análisis estadísticos y reciben oportunos recursos, según puntualizó Ivis Téllez Rodríguez, jefa del departamento de la referida institución en la cabecera municipal.

“Tengo bajo mi dirección 25 operarios, de los cuales 11 son mujeres. Le digo: las mujeres son magníficas trabajadoras. Ejecutan a la par de los hombres una tarea integral en domicilios, escuelas de las distintas enseñanzas y centros laborales, sin dejar de hacer los procedimientos establecidos; aplicándose multas en caso necesario”.

Cualquier inmueble debe inspeccionarse completo, se controla primero la limpieza de los patios, depósitos destinados a almacenar agua, los que deberán estar tapados. Esos o aquellos con igual fin, aunque se encuentren vacíos, se les agrega el abate, larvicida químico no perjudicial en la salud humana, pues sólo se suministra un gramo del producto por cada 20 litros del primordial líquido.

“Le recordamos a cada morador hacer el autofocal cada siete días, pues ese insecto puede invadir cualquier entorno. De la única manera que le impedimos multiplicarse es salvaguardando las disposiciones sanitarias”, recalcó en otro momento Ramos Corrida.

De abnegadas califica Gelacio Pérez Castillo a sus colegas femeninas. El supervisor local del combate contra el vector valora incluso de inapreciable el quehacer de esas entrañables camaradas. “Les fiscalizo las funciones con la misma exigencia que a los hombres y siempre ellas sobresalen en los resultados. Su juiciosa actividad contribuye a mantenernos fuera de peligro”.

El diagnostico de las muestras tomadas por los operarios llegan hasta el laboratorio donde las analiza Elia Pérez Rivera. Además de los análisis de rutina sale en ocasiones al terreno a dar apoyo. Encontramos a la bióloga en uno de los barrios del Reparto Jacinto González.

“Tengo otros encargos”, refirió: “capacitar a los operarios a través de conversatorios, actualizarlos en asuntos técnicos, enseñarles cómo certificar la existencia de un foco… Nuestro desempeño requiere de mucha disciplina, dedicación y el vínculo constante con las personas, sin esta alianza los propósitos quedarían alejados del fin trazado. El cometido antivectorial va como corresponde… ¡exitoso!”

Un día tras otro los esfuerzos comunes escriben testimonios. Los santacruceños siguen esta lucha contra el mal que tiene alas, pica y puede matar. Ni criaderos, tampoco larvas tendrán hospedaje en esta comarca de gente que vigila por la seguridad epidemiológica de Cuba.