Cubanos residentes en China festejan gesta del 26 de julio

Beijing, 26 jul.- La Asociación de cubanos residentes en China celebró hoy, en la embajada de la isla caribeña en esta nación, el aniversario 62 de los asaltos a los cuarteles Moncada y “Carlos Manuel de Céspedes”.

Al iniciar el acto en recordación de esa gesta histórica que forma parte de la trayectoria de la Revolución cubana, el jefe de la Oficina Consular de la sede diplomática de La Habana en esta capital, Javier Jiménez Valdés, hizo una cronología de aquellos hechos.

Ubicó a los presentes en el contexto actual y el proceso desplegado por el Gobierno cubano tras esas acciones.

Al respecto, resaltó que pese a encarar diversos retos, el país ha podido alcanzar la participación en la vida política y social, cobertura de educación y salud universales, un sistema de seguridad social, significativos progresos hacia la igualdad de oportunidades y en el enfrentamiento a toda forma de discriminación.

Además de lograr el pleno ejercicio de los derechos de la niñez y de la mujer, el acceso masivo al deporte y la Cultura, a la vida y a la seguridad ciudadana.

Como asunto importante de la cita hizo un bosquejo del proceso en que está inmersa La Habana desde el pasado 17 de diciembre, cuando los gobiernos de Cuba y Estados Unidos anunciaron el comienzo de diálogos para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y el inicio del camino hacia la normalización de los nexos bilaterales.

Recordó que se completó el regreso a Cuba de los Cinco héroes con la liberación en esa fecha de Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, que junto a Fernando González y René González son motivo de orgullo para el país y ejemplo de firmeza.

En sus reflexiones finales manifestó que será una lucha larga y difícil que requerirá de la movilización nacional e internacional, incluso de la sociedad norteamericana para la eliminación del bloqueo a la Isla.

Asimismo Jiménez consideró que para alcanzar la normalización de los vínculos será indispensable que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, cesen las transmisiones radiales y televisivas hacia Cuba y se eliminen los programas dirigidos a promover la subversión y la desestabilización internas.

También debe compensarse al pueblo cubano por los daños humanos y económicos por los más de 55 años de injusto bloqueo, concluyó.