Constituyó la Policía una escuela para excombatiente santacruceño del Ministerio del Interior

Santa Cruz del Sur, 4 ene.- Del tiempo de servicio que cumplió en el Ministerio del Interior (MININT) le quedan numerosas vivencias. Fueron más de dos décadas que Jorge Sixto González Castellanos dedicó a la vida militar. Inicialmente, dijo, como, jefe de grupo del pelotón de bomberos de la localidad, actual Comando contra Incendios.

En esta especialidad tuvo apoyo de fuerzas auxiliares no profesionales. Luego transmitió conocimientos teóricos y prácticos a jóvenes reclutas bajo su mando.

Por necesidad operativa pasó a las filas de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR). El pulcro color azul del uniforme distinguió al nuevo agente del orden interior.

“Participé en patrullajes, recordó, por áreas del poblado cabecera de este territorio a cualquier hora del día, de la noche o la madrugada. Para mí cumplir cada misión encomendada era un inmenso honor”.

Su disciplina y confianza, ganadas en el diario cumplimiento del deber, exigían de González Castellanos mayores compromisos. La Jefatura Municipal de la PNR le asignó una nueva tarea no exenta de riesgos.

“Patrullaba a caballo, comentó, zonas intrincadas para enfrentar los hechos de hurto y sacrificio de ganado mayor, respaldado por una brigada de campesinos”.

El primer suboficial Jorge Sixto, mucho antes de jubilarse del MININT fue elegido para pasar un curso en la Escuela Nacional de Técnica Canina ubicada en La Habana. Allí disciplinó a dos nobles canes a los que puso los nombres de Fito y Chamaco.

“Fueron entrenados por mí, afirmó, con mucho rigor, paciencia y cariño para detectar tráfico de camarones y langostas. Ellos también contribuyeron enormemente a contrarrestar ese delito. Nunca olvidaré a los incondicionales Fito y Chamaco”, agregó el lugareño.

Toda una escuela de aprendizaje, educación y formación integral constituyó para el entrevistado el Ministerio del Interior y, en especial, la Policía Nacional Revolucionaria.