[:es]Combatiente santacruceño evoca con desdeño pasado electoral[:]

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Santa Cruz del Sur, 23 nov.- Las caras malhumoradas de los guardias rurales, con los fusiles listos para hacer fuego, no las olvida Randolfo Bello Roca (Nene). “Eran los primeros en llegar a los colegios electorales para defender los votos del partido de turno e impedir a la oposición ejercer su derecho en las urnas”.

El quítate tú para ponerme yo, manifestó el lugareño, era lo habitual. Por muchos años vivió en el poblado Macareño (hoy Haití), donde brazos foráneos de la raza negra se hacían cargo de los cortes de la caña para mantener la capacidad de molida del central que otrora allí existió.

La miseria era la “familia” de esos hombres. “Poco tiempo, puedo decirle, duraba la zafra, después esa gente se dedicaba a sembrar en las guardarrayas. Alimentos había en muchas dependencias pero el dinero escaseaba para los hambrientos y eso a ningún rico le interesaba”.

Bello fue el presidente del Partido Ortodoxo en esa comunidad santacruceña. “Representaba al pueblo, y estaba en contra de la corrupción en cualquier de los niveles de poder. Por eso nuestro lema era: Vergüenza contra dinero”.

La toma de conciencia de muchos cubanos condujo a adoptar otras formas de lucha. El 25 de septiembre de 1955, se crea la célula del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) en la citada comunidad.” Yo fui su jefe. Estaban conmigo otros seis compañeros”, evocó.

“Le empecé hablando del proceso electoral anterior, otra de las cosas repugnantes de aquella época. A mi hermano Alberto, teniendo edad para votar, los guardias le dijeron que se fuera a jugar pelota. Ni siquiera lo dejaron poner el pie derecho en el portal del colegio”, acotó Nene.

La revolución, para fraguarse, necesitaba de categóricas acciones. “Por eso quemamos cañaverales, destruimos puentes en caminos vecinales, le dimos candela a un edificio de dos plantas donde radicó el hospital, convertido en almacén de herrajes del ingenio. Entregamos además avituallamiento a las Columnas rebeldes comandadas por el Che, Jaime Vega y Víctor Mora, durante su travesía por esta zona”.

Este hijo de un alférez del ejército Libertador votará por el mejor y el más capaz el próximo domingo. “Iré sobre mi silla de ruedas, ahora mi “caballo” de batalla, pues como Fidel nunca me rendiré, ni después de muerto”.[:]