¡Adelante, seguimos en combate!

Por nuestro honor de hombres ya estamos en combate
Pongamos en ridículo la actitud egoísta del Tirano
Luchemos hoy o nunca por una Cuba sin esclavos
Sintamos en lo hondo la sed enfebrecida de la patria
Pongamos en la cima del Turquino la Estrella Solitaria.

 

Con esa última estrofa del poema Ya Estamos En Combate, escrita por Raúl Gómez García, inspirados por los vibrantes acordes del Himno Nacional, marcharon aquellos jóvenes de la Generación del Centenario a escribir una página más de gloria en la historia de la patria.

 

Sería la clarinada redentora, que como en la del 68 y en la del 95, los cubanos dignos se levantaban irredentos ante el oprobioso despotismo de un tirano que sumía a la nación en miseria y muerte.

 

El asalto a los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, marcaría el derrotero de los acontecimientos posteriores en la lucha por la libertad de Cuba.

 

En nombre de las madres y de los hijos de nuestra tierra heroica
En nombre del honor y del decoro que  construyó su historia
Por la estrofa magnífica del himno
«Que morir por la patria es vivir»

 

Por esos sentimientos puros de honor y sacrificio, marchó la gloriosa Generación del Centenario del natalicio del Apóstol, para expandir como pólvora la simiente libertaria, y al clamor de los vibrantes versos y el épico himno redentor, lanzaron el grito de guerra contra la tiranía del sátrapa que usurpó el poder civil, y estableció un régimen de odio y crimen.

 

Fue aquella juventud heroica la que labró el camino emancipador a fuerza de valor y altruismo. Muchos de esos patriotas cayeron aquel 26 de julio de 1953.

 

Por defender la idea de todos los que  han muerto.
Para arrojar a los malos del histórico Templo
Por el heroico gesto de Maceo,
Por la dulce memoria de Martí.

 

La suerte estaba echada. El camino sería escabroso. Matizado por el dolor, el sacrificio, la muerte. Mucha sangre de jóvenes valiosos anegó el camino hacia la independencia total.

 

No importa que en la lucha caigan más héroes dignos
Serán más culpa y fango para el fiero tirano
Cuando se ama a la patria como hermoso símbolo
Si no se tiene armas se pelea con las manos.

 

Santiago, Bayamo, Cuba entera vibró de rebeldía. 1959 sería el colofón libertario de aquella mañana de la Santa Ana.

 

Hoy la Patria guarda en su seno el sacro elixir de la sangre derramada. Los héroes reposan en el Panteón sagrado de la Historia.

 

La libertad anida entre los pechos de los que viven hombres
Y por verla en la estrella solitaria es un  honor luchar
A la generación del centenario le caben los honores,
De construir la patria que soñara el  Maestro Inmortal.
Ya estamos en combate…… ¡Adelante!