Un S.O.S para los arrecifes coralinos

Un S.O.S para los arrecifes coralinosA propósito de la Cumbre de Copenhague donde analizan los problemas que influyen en el deterioro del medio ambiente vale recordar que los corales son la base de las cadenas alimentarías de miles de especies.
 
Existe la posibilidad de su desaparición, debido a los efectos del cambio climático, lo cual es una amenaza para todas aquellas poblaciones que de alguna forma dependen de esos organismos.
 
Los arrecifes coralinos están compuestos por animales diminutos llamados pólipos, que crean a su alrededor esqueletos de piedra caliza con forma de taza usando calcio del agua marina.
  
En la medida en que estos pólipos viven, construyen y mueren, generación tras generación, van creando esos muros que constituyen un hábitat para sí mismos y para muchas otras especies animales y vegetales que habitan en mares y océanos.
  
Los arrecifes coralinos ya presentan dificultades en todo el mundo, debido a la presión implacable de la población humana, el exceso de capturas, el impacto del turismo y del desarrollo costero, la contaminación y  las enfermedades que sufren.
 
A esta problemática se suman los efectos del cambio climático, cuyos impactos esenciales en estos ecosistemas son el aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera y el calentamiento del agua.
 
Al aumentar las emisiones de CO2 aumenta su disolución en el mar, el agua se hace más ácida y baja la concentración de carbonatos, necesarios para los corales y otros organismos que los utilizan en forma de carbonato cálcico para formar sus esqueletos.
  
El incremento de la temperatura del agua hace a los corales más vulnerables al llamado “blanqueo”, que se debe a la pérdida de algas simbióticas en las colonias de los corales, cuyo color normalmente depende de los pigmentos de dichas plantas.
  
Explican los especialistas que en algunas especies de corales, el blanqueo es una estrategia ecológica que permite al animal reducir la dependencia del alga cuando las condiciones de luminosidad y capacidad fotosintética disminuyen.
 
En otros casos este  fenómeno suele deberse, entre otras causas, al incremento de la temperatura del agua u otros factores ambientales.
 
Los corales se recuperan de episodios de blanqueo, pero su capacidad de respuesta se reduce mucho al aumentar la frecuencia o intensidad del problema.
  
Este efecto reduce la posibilidad de que la colonia animal reciba los beneficios simbióticos que aporta el vegetal, tales como energía, azúcares y apoyo en la construcción de su esqueleto, reduciendo su período de vida y pudiéndole provocar la muerte.
  
Los científicos consideran que en la atmósfera hay actualmente una alta saturación de CO2, lo cual es una amenaza para los corales y otros organismos. (Por Yahumila Hidalgo Ceruto, AIN)