Banco Europeo abierto a nuevas medidas si baja inflación en Eurozona

Viena, 19 nov. -El Banco Central Europeo (BCE) está abierto a la implementación de nuevas medidas en caso de que la inflación en la Eurozona siga en picada, afirmó hoy el miembro del Consejo de Gobierno de la entidad, Jörg Asmussen.

El llamado guardián del euro puede volver a actuar si es necesario para mantener la inflación en torno al objetivo establecido, dijo Asmussen en entrevista con medios de prensa.

Si la situación lo requiere, remarcó, una de las medidas posibles sería el uso de lo que se llama tasa de depósito negativa.

El funcionario recordó que la tasa de depósito está actualmente en cero, por lo que un recorte significaría que los bancos tendrían que comenzar a pagar para depositar sus fondos en el BCE por un día.

La entidad pronosticó recientemente que los leves índices de inflación, una de las evidencias de la debilidad económica de la Eurozona, se mantendrán débiles al menos hasta 2015.

Según el ente emisor, el medidor retrocedió en octubre a 0,7 por ciento, con lo cual se siguió alejando de la meta establecida por el BCE de cerca, pero por debajo de los dos puntos.

Además consideró necesarias nuevas reformas para impulsar el crecimiento económico y compensar el efecto del envejecimiento de la población.

El BCE continuó apostando por la política de dinero barato al ubicar en un nuevo mínimo histórico su principal tasa de interés ante la incertidumbre económica en la Eurozona.

Tras el sorpresivo recorte, la tasa principal de refinamiento quedó en 0,25 por ciento desde el 0,50 en el que se ha mantenido en los últimos años, ya que la desaceleración de los precios en el bloque provocó temores de que la recuperación se estanque.

El presidente del BCE, Mario Draghi, afirmó que la inflación en la zona, ubicada muy por debajo del dos por ciento considerado aconsejable por el ente emisor, permanecerá muy baja durante un largo periodo.

El panorama económico actual, con una demanda de crédito débil, sugiere que el grupo monetario se encamina a un periodo prolongado de inflación leve antes de una reactivación gradual de la evolución de los precios.

Muchos de los operadores de mercado de dinero prevían que el BCE mantendría sin cambios los tipos, a la espera de señales más claras sobre el rumbo de los importes.(PL)