Cuba tiene condiciones para atenuar la crisis global

“Cuba está en condiciones de paliar los efectos de la crisis global del capitalismo, declaró a la AIN Sergio Rodríguez Morales, director del Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT).   

"Con un nuevo diseño en la producción agrícola el país puede limitar los efectos de la crisis económica mundial, que afecta en mayor medida a los países pobres  y al sector agrario", asevera el especialista.
   
En el mundo 10 empresas controlan el 89 por ciento del mercado global de semillas y agrotóxicos, situación que solamente puede aminorarse a partir de una estrategia que conlleve a la soberanía alimentaria cubana.
   
“En la Isla existe un gran potencial científico que debe aprovecharse al máximo por todas las estructuras, aún los productores por desconocimiento malgastan recursos, deprimen los suelos y no obtienen los rendimientos adecuados”, agrega Rodríguez.
             
CAPACITACION Y DISCIPLINA TECNOLÓGICA
   
“Las Asociaciones de Producción Animal y la de Agricultores Pequeños ( ACPA) y (ANAP) tienen conformados programas de instrucción, pero los resultados en la práctica aún son deficientes, pocos realmente cumplen las orientaciones”, expresa.
   
En las reiteradas visitadas del Grupo Nacional de Atención al Cultivo de Viandas se aprecian incumplimientos en las normativas que demeritan la calidad de los clones disponibles en el país, asevera Rodríguez, también director del organismo asesor.
   
El INIVIT cuenta con colecciones de  650 variedades de boniato, 512 de yuca, 327 de plátano vianda y fruta, 120 de ñame y 152 de malanga de los géneros Colocasia y Xanthosoma.
   
La familia de plátano es la mayor colección de América, en el boniato es la tercera de esa región, y la de malanga, está reconocida por la institución internacional Biodiversity, como una de las primeras del mundo.
   
“Esta reserva le da a la Isla gran ventaja en relación con el resto de las naciones del tercer mundo, las que tienen que comprar plántulas a precios elevados con una tendencia fija al incremento”.
   
“Los campesinos cubanos requieren de un sistema de capacitación más sistemático y un exhaustivo control de su puesta en marcha, que les permita aprovechar los recursos de que disponen,”declara.
   
“En la Isla el 76 por ciento de todas las áreas agrícolas son  poco productivas y casi el 15 por ciento, está afectado por la salinidad", agrega el investigador.
   
“El 31 por ciento de las tierras cubanas reportan bajo contenido de materia orgánica, a pesar de que desde hace más de una década los afiliados a la ANAP mantienen técnicas agroecológicas en sus fincas, esta situación denota la necesidad de un cambio”, refiere.
   
Las 159 fincas de semillas existentes en el país, una en cada municipio agrario, reciben clones genéticamente puros generados en el INIVIT y diseñados para las particularidades del clima, sustrato y regimen de lluvias de cada zona del país.
   
El inadecuado manejo y mala selección de las posturas, y un incorrecto programa de rejuvenecimiento conllevan a conformar plantaciones  deprimidas, lo cual inhibe buenos rendimientos y la calidad de los alimentos.
   
Sergio Rodríguez al disertar sobre la influencia de la crisis global en la agricultura cubana significó que en el mundo se reducen las áreas destinadas a los alimentos, lo que provoca menos oferta.
   
El también diputado a la Asamblea Nacional del poder Popular, refirió que los países desarrollados buscan soluciones para los combustibles en la próxima era postpetrolera, por lo que ocupan tierras antes dedicadas a sembrados para el consumo.
   
A principios de la década de 1960, los países del sur  tenían un excedente comercial agrícola cercano a los siete mil millones de dólares anuales, a finales de los años 80 el excedente había desaparecido.
   
Hoy todos los países del Sur son importadores netos de alimentos, según datos obtenidos en el último informe de la FAO.
                   
BENEFICIOS Y SEGURIDAD
   
En medio de la crisis mundial, cuando el desamparo impera entre los trabajadores rurales del Tercer Mundo, el estado cubano incrementó los precios de compra de alimentos a los agricultores, con el objetivo de aumentar las ventas a acopio y evitar la acción de los revendedores.
   
Esta fortaleza- según el criterio de Sergio- da una seguridad sin límites que debe tener su contraparte en la disciplina técnica para contribuir a la soberanía alimentaria y aprovechar al máximo los insumos importados.