República Checa estrena gobierno y primer ministro

Praga, 2 jul. -El presidente checo, Milos Zeman, oficializará mañana un gobierno tecnócrata con el economista Jirí Rusnok como primer ministro, equipo que llega al poder con la misión de rescatar la estabilidad política en un país estremecido por un escándalo de corrupción.

Recientemente, la Policía contra el crimen organizado irrumpió una madrugada en la sede del gobierno y arrestó a siete altos funcionarios acusados de corrupción y abuso de poder, entre los cuales se encontraban cercanos colaboradores del entonces primer ministro Petr Necas.

Las consecuencias llegaron de inmediato: revuelo nacional, alboroto en la oposición, reclamos al Ejecutivo de coalición liderado por el Partido Cívico Democrático (OSD, según sus siglas en checo) y, finalmente, lo que muchos esperaban, la dimisión de Necas.

Entonces el presidente Milos Zeman anunció su decisión de nombrar un gabinete experto liderado por su asesor y

exministro de Finanzas, tras escuchar durante varios días las propuestas de solución de los partidos políticos con representación parlamentaria.

¿Qué viene ahora?, preguntan los expertos, ¿conseguirá Rusnok sobreponerse al escándalo y devolver la estabilidad a la nación? En este sentido, a su favor tiene el hecho de que el último gobierno tecnócrata (2009-2010), liderado por Jan Fischer, conquistó el apoyo del 70 por ciento de la población.

Esta reacción tuvo su origen, según el sociólogo Daniel Prokop, en la desconfianza generalizada de los checos con respecto a la política partidista, lo cual también sería un elemento positivo para el nuevo mandatario.

Sin embargo, una encuesta reciente reveló que los ciudadanos preferían esta vez adelantar las elecciones previstas para 2014, pues el 55 por ciento de los consultados opinó que esa sería la mejor solución para la crisis actual en el país.

En tanto, la posibilidad de un gabinete experto quedó relegada a una segunda opción.

Como otra cuestión desfavorable y que complica la misión del nuevo primer ministro, los especialistas señalan que el conflicto actual trasciende el mero escándalo de corrupción y evidencia un descontento popular mucho más profundo, enraizado en la inconformidad con no pocos aspectos de la gestión de Petr Necas.

"Hace aproximadamente un mes, cuando nada se sabía públicamente del caso de corrupción en el Gobierno, la mayoría de las personas ya pedía el fin de este Ejecutivo y la celebración de elecciones anticipadas. O sea que los ciudadanos desconfiaban del gabinete de Petr Necas desde hace tiempo", señaló Prokop.

Por otro lado, en los círculos políticos, Rusnok tampoco encuentra un ambiente cómodo, pues tanto la oposición socialdemócrata como el partido gubernamental tenían sus propios candidatos: los primeros apostaban al líder de su formación, Bohuslav Sobotka, y el OSD defendía a Miroslava Nemcová, actual presienta de la Cámara de Diputados.

Precisamente esos fueron los dos nombres más mencionados por la ciudadanía como posible sucesor de Necas, de acuerdo con el sondeo realizado por la agencia la agencia Median, mientras un 40 por ciento restante no vislumbró ninguna personalidad como futuro primer ministro.

Paralelo al anuncio de Zeman favorable a Rusnok, la coalición gubernamental -integrada por el OSD, el Partido TOP 09 y el Partido Liberaldemócrata- reunió 101 firmas de diputados para pedir la constitución de un nuevo gabinete encabezado por Nemcová.

La alianza política sostuvo que un gobierno tecnócrata nunca conseguiría el respaldo de la Cámara de Diputados.(PL)