Alexander Rodríguez, tabla salvadora de los Indios del Guaso

Alexander Rodríguez, tabla salvadora de los Indios del GuasoGuantánamo, 26 dic .- Con casi 30 años de edad, el lanzador Alexander Rodríguez cosecha en la LII Serie Nacional de Béisbol cuatro victorias, un tercio de las conseguidas por el equipo de Guantánamo, ocupante del sexto puesto del torneo.

Los Indios Guerreros del Guaso presentan hoy balance de 12 victorias y nueve derrotas, y su permanencia en zona clasificatoria obedece a la laboriosidad y efectividad de este serpentinero derecho, a quien el mentor Orlando Jarrosay ha acudido en innumerables ocasiones para sacar los últimos seis outs.

Va por cuatro sonrisas y un solo revés este pelotero, oriundo de Baracoa, obligado a encaramarse en la lomita con frecuencia superior a la que aconsejan las molestias sufridas –durante la campaña precedente- en el húmero, ese delicado hueso de la parte superior del brazo.

Con la lesión de Dalier Hinojosa, me he visto obligado a pedirle la pelota al director, porque clasificar significa cumplir el compromiso con nuestro pueblo, confesó a la AIN, el ídolo de Baracoa, la Ciudad Primada Cuba.

Sin embargo, el exceso de trabajo, por muy buenos resultados tácticos que arroje para el conjunto, a la larga puede ser contraproducente, ya que el organismo humano rara vez soporta la carga excesiva, y el del esforzado pelotero guantanamero no debe ser la excepción.

Ya estaba resentido de la molestia de marras en el primer juego del play off, frente a Granma en la L Serie , cuando acudió en auxilio de Hinojosa, con el juego 6-7, bases llenas, dos outs y el temible Alfredo Despaigne en el cajón de bateo.

De cinco bateadores ponchó a cuatro en aquella memorable jornada en que Vismay Santos dio el jonrón con las bases llenas y el triunfo a Guantánamo.

Pero, debido a ese sobreesfuerzo, en la serie 51, Alexander no fue el mismo y su mutis del box estuvo entre las causas de que la novena del Guaso quedara relegada al lugar decimoprimero.

El mentor de Guantánamo seguramente meditará si es acertado, en función de las urgencias del momento, poner en riesgo la vitalidad de uno de los pocos brazos que en la pelota cubana es capaz de cruzar a los bateadores con bolas de 96 millas por hora y cuya slíder llega al home con la misma rapidez que a otros pitcheres la recta. (AIN)