Cuba por ampliar sus exportaciones

Cada día resulta de mayor relevancia para Cuba acceder a nuevos mercados foráneos donde comercializar bienes y servicios competitivos y de alta rentabilidad, que generen los fondos necesarios en moneda convertible para su desarrollo económico y social.

Además del inevitable impacto de la crisis mundial, y del bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos a la Isla, el comercio exterior ha adolecido de la estrategia integral que le permita explotar a plenitud el potencial productivo de la nación.

En ese sentido, uno de los problemas a solucionar por el país a corto plazo es la poca diversidad de sus ofertas, como lo demuestra el hecho de que el 80 por ciento de los ingresos desde el exterior son generados por la venta de solo ocho rubros, según funcionarios del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX).

Por otro lado, la cartera exportable de Cuba ha mostrado en los últimos años cómo productos tradicionales -dígase ron, tabaco y azúcar-, perdían protagonismo ante los biotecnológicos y el sector de los servicios, hoy los de mayor peso en la balanza comercial.

Sin embargo, ese desplazamiento no se traduce en el aumento real de las ofertas cubanas en el mercado internacional, insuficientes aún para ingresar las divisas necesarias que puedan ser utilizadas en el desarrollo de la industria nacional.

Entre las acciones emprendidas por Cuba con vistas a mejorar esa balanza está la aplicación del esquema de gestión, mediante el cual las entidades productoras de renglones exportables reinviertan parte de las ganancias en su mejoramiento técnico, compra de insumos y capacitación del personal.

A diferencia de etapas anteriores cuando el porcentaje a utilizar para esos menesteres era similar para todas las empresas, ahora éste se determina según los precios y costos de las materias primas o equipamientos que requiera en específico cada institución.

Otra de las medidas actuales que pudiera impactar de manera más inmediata sobre las posibilidades reales de exportación, es la realización de estudios de cobertura y proyección de los precios de los productos cubanos en diversas latitudes, práctica usual en la década de los años 1980.

Estos análisis realizados por especialistas del MINCEX servirán de base para la confección de los planes productivos de las empresas que aspiran a exportar, y evitarán el despilfarro de recursos en artículos de poca o ninguna aceptación.

En el plano de los servicios, se aprobó la estrategia integral de exportación para el periodo 2011-2015, normativa que no existía en el país, y que comprende todas las acciones concernientes a esa actividad.

De implementarse correctamente estas políticas podrían observarse, a corto plazo, incrementos en los ingresos de la tan necesaria moneda dura y la renovación del parque industrial y tecnológico de Cuba. (Por Venus Carrillo Ortega, AIN)