Annan en Siria, expectativa en la ONU

Annan en Siria, expectativa en la ONU Naciones Unidas, 29 may .- Luego de un fin de semana largo, roto el domingo por una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad sobre Siria, Naciones Unidas retoma hoy su actividad con la vista puesta sobre la crisis en ese país.

El tema está marcado por la entrevista que sostendrá este martes en Damasco el enviado especial de la ONU para Siria, Kofi Annan, con el presidente, Bashar al-Assad, la segunda desde que el emisario asumió su tarea mediadora en febrero pasado.

También por el pronunciamiento emitido hace 48 horas, en pleno feriado nacional en Estados Unidos, sede del organismo mundial, por los 15 miembros del Consejo de Seguridad para repudiar la masacre ocurrida el viernes anterior en el poblado sirio de Houla.

En una declaración, ese órgano condenó la muerte de docenas de hombres, mujeres y niños en ese lugar, sin identificar directamente a los responsables.

El texto afirmó que las víctimas fueron abatidas por fuego de artillería y tanques y por disparos a corta distancia, además de haber sufrido severos abusos, según constataron efectivos de la misión de supervisión de la ONU en Siria.

Asimismo, exigió el cese del uso de armamento pesado por parte del gobierno y el inmediato retiro de sus tropas de los centros urbanos y sus alrededores hacia los cuarteles.

Y solicitó al secretario general, Ban Ki-moon, y al contingente de supervisores que continúen la investigación sobre lo sucedido en Houla y ratificó su respaldo a la gestión de Annan.

A su arribo ayer a Damasco, el emisario de la ONU reclamó pasos efectivos para la solución pacífica de la crisis y llamó a las partes a demostrar su apego a su propuesta de seis puntos para avanzar hacia ese objetivo.

Esa iniciativa, aceptada en marzo por las autoridades sirias, estipula el cese de la violencia por parte del gobierno y de los grupos armados de la oposición, la implantación de una tregua humanitaria y la liberación de los detenidos.

Otro aspecto apunta a la búsqueda de un arreglo del conflicto mediante un proceso político inclusivo que aborde las preocupaciones y aspiraciones legítimas del pueblo sirio.

Para monitorear la aplicación de ese esquema, el Consejo de Seguridad aprobó el envío de la misión de observadores, integrada por 300 militares desarmados al mando del general noruego, Robert Mood.

No obstante, ese plan está afectado desde su concertación por una creciente intervención desde el extranjero, a través de la penetración de grupos terroristas hacia territorio sirio desde países vecinos para realizar acciones de ese carácter en Damasco y otras ciudades.

Las presencia de esos elementos ha sido denunciada de manera reiterada por el gobierno de Al-Assad y también fue reconocida incluso por el secretario general de la ONU, quien mencionó a Al Qaeda como uno de los posibles actores.

Al respecto, el embajador alterno de Rusia en la ONU, Alexander Pankin, dijo el domingo tras la sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad que "hay una tercera fuerza terrorista o externa que interfiere en el conflicto y busca una intervención militar".

La víspera, el canciller de Siria, Walid al-Moallem, denunció ante el enviado especial de la ONU a otras partes y países que buscan el fracaso de su gestión a través de la financiación y el suministro de armas y refugio seguro a los grupos terroristas armados.

El Consejo de Seguridad se reunirá mañana para analizar el trabajo de la misión de supervisión, según el programa oficial de la semana, y se espera además que Annan informe, por videoconferencia, sobre los resultados de su gestión en Damasco. (PL)