Cuba ante la orgía del precio de los alimentos

Cuba ante la orgía del precio de los alimentosAlrededor de 308 millones de dólares es el monto adicional, o la nueva sangría,  que sobre la cantidad prevista impactará en el actual año las importaciones cubanas de alimentos a causa del alza internacional de los precios.

Es otro mazazo a la economía del país, castigada por el enfermizo bloqueo yanqui, provocador de pérdidas colosales.

El ascenso de los gastos en las compras alimentarias equivale a la cuarta parte más de lo estimado en esa esfera, en la cual la Isla emplea como promedio anual mil 500 millones de dólares para adquirir cerca del 80 por ciento de los víveres.

La mayor parte de los gastos en las adquisiciones en el exterior corresponden al trigo, maíz, leche en polvo, harina y aceite de soya, renglones básicos cuya necesidad subraya la incidencia de primer orden en las erogaciones monetarias.

¿Qué generará el incremento de los desembolsos?

Son diversos y entrañan también nuevas estrategias para atenuar sus negativas incidencias.

En declaraciones a la prensa Igor Montero, presidente de la empresa Alimport, expresó que el crecimiento esperado por los ingresos en exportaciones de productos como el níquel, servicios y azúcar, serán destinados a cubrir el aumento de los pagos de alimentos.

Ya no podrán emplearse según los fines programados inicialmente, sino para enfrentar uno de los múltiples desvaríos de la crisis mundial.

Cuba ha aplicado diversas medidas para atenuar la multiplicación de los desembolsos, como las contrataciones de las mercancías por adelantado, lo cual ofrece protección ante otro posible aumento de los precios.

La proyección estratégica reduce el incremento al 25 por ciento,  pero de no haberse instrumentado, el alza sería del 29 por ciento, según los cálculos.

No obstante, la solución del problema no consiste solo en enfrentar los desafíos con maestría en las disquisiciones comerciales.

Cuba no puede continuar con el actual volumen de atadura a las importaciones de alimentos. Los ejemplos que lo demuestran son suficientes y aleccionadores para revertir el estado de las producciones internas y cambiar las reglas del juego.

Es asunto de seguridad nacional, y otra de las esencias de los lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido. 

De ahí el constante llamado a los trabajadores, campesinos y cooperativistas, en fin, a todos cuantos puedan contribuir a que la sangría o desembolso monetario sea cada vez menor, gracias al incremento en la sustitución de importaciones.

Los frijoles son tan importantes como los cañones, afirmó el presidente Raúl Castro. Es batalla sin olor a pólvora, pero también imprescindible para la Patria.  (Por Adolfo Silva Silva, AIN)