Festejar el 26 y seguir en combate por la Patria

Festejar el 26 y seguir en combate por la PatriaMiles de razones existen para que los revolucionarios dignos, los revolucionarios de estos tiempos, celebren por todo lo alto la efeméride gloriosa que abrió el camino a la libertad y a la democracia de todos los cubanos. Los santacruceños no estamos lejos ni ajenos a esas motivaciones, pues a lo largo de este año de duro bregar resultados hay para demostrarlo.

La mañana de la Santa Ana, en 1953, marcó un hito en la vida y en la historia del país, y enseñó la vía a seguir, para cambiar el oprobio, la mentira, el abuso y la discriminación a la que un pueblo estaba sometido, la lucha armada era el sendero que un grupo de jóvenes dirigidos por Fidel, tomarían para bien de sus hijos.

Empeñados en demostrar que un mundo mejor es posible y necesario, cuando en varios lugares del mundo suenan las campanas de la guerra, los hijos de esta tierra afortunada y hermosa celebran el aniversario 57 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, dan lo mejor de sí y ratifican que la sangre derramada por los valerosos jóvenes de la Generación del Centenario señaló el sendero a la libertad, a la cual no renunciaremos jamás.

La disposición de este pueblo santacruceño de encarar los retos de la actual coyuntura cubana, es motivo de regocijo y de compromiso para festejar el Día de la Rebeldía Nacional. 

Ahora cuando el principal mal del país radica en la crítica situación económica, ¿Cómo enfrentar la misma? ¿Cúal es el papel de cada uno en su puesto de trabajo?

Pienso que llegó el momento de no pagar salarios sin respaldo productivo, usar con eficiencia el dinero asignado al sector presupuestado, prestar servicios de calidad, y que cada persona aporte a la sociedad en correspondencia con los ingresos particulares.

Ideas e iniciativas que coadyuven a adoptar medidas contra las plantillas infladas, la vagancia, el delito y la indisciplina social, es un llamado permanente a todos los sectores de la sociedad, es ese el difícil camino, y el riesgo que debemos afrontar.

La actual situación económica internacional nos obliga a los revolucionarios de esta región sureña a pertrecharnos, ahora más que nunca, con los fundamentos políticos e ideológicos que refrendan la validez de nuestro proyecto social.

Las transformaciones económicas proyectadas en la Isla, son para hacer más viable, creíble y perdurable el socialismo que a 90 millas del imperio hemos edificado, en las propias narices del país más poderoso del mundo. (Rolando Canaura Sánchez / Radio Santa Cruz.)